A poco de cumplirse tres meses del crimen de Hugo Orozco, asesinado a golpes en su casa de San Luis, el personal de la División Homicidios finalmente dio con uno de los principales sospechosos del mortal ataque: Benjamín Robledo. Pero las averiguaciones y la búsqueda intensa no culminaron con su arresto, pues detenerse en ese punto sería hacer solo la mitad del trabajo. Según la teoría de los investigadores, Robledo fue cómplice de quien, en verdad, llevó adelante la tarea de matar al otro hombre. Esa segunda persona sería el tío del ahora detenido y cuñado de la víctima, un tal «Negro Pepe».
El joven de 20 años fue arrestado al este de la capital puntana, en una zona ubicada entre Juana Koslay y el Hospital Central “Ramón Carrillo”, señaló una fuente de la investigación sin dar mayores precisiones. A diferencia de lo que siempre sostuvieron los familiares de Orozco, el homicidio no fue producto de un robo y tampoco la novia, es decir la hermano del «Negro Pepe», participó del crimen. Para los investigadores el hombre de 47 años fue atacado como consecuencia de una noche de borrachera que se salió del control y compartió con quien ahora es intensamente buscado.
Orozco murió después de estar internado 24 días. Sus hermanos describieron que tenía el cuerpo minado de golpes y le habían cortado el rostro con trozos de vidrio. Indicaron, por otro lado, que en su vivienda, de avenida Intendente Aguirre Celi, faltaban algunas de sus pertenencias. Para ellos estaba claro que había sido víctima de un asalto planificado por esa mujer, con la que llevaba una relación de apenas un mes, y el hermano de ella.
Los investigadores, en cambio, aseveran que en el lugar no detectaron la sustracción de ningún elemento. De acuerdo con el informe de Relaciones Policiales, la pareja de Orozco relató que entre la noche del 7 de julio y la madrugada del 8 de junio, su novio y su hermano se habían reunido a beber en la casa de él. Dijo que los hombres se quedaron, tomando alcohol, ella se había retirado y al regresar se encontró con la víctima tendida en el piso, malherida y completamente sola.
