En su primer show de 2026, brindado el pasado viernes en el Festival del Artesano, Christian Herrera no dejó pasar la oportunidad de recorrer San Francisco del Monte de Oro, honrar la memoria de Domingo Faustino Sarmiento y volver a emocionarse con el cariño que le transmiten los niños en cada presentación.
“Somos unos bendecidos de poder recorrer nuestra patria y conocer estos lugares maravillosos”, expresó en un mano a mano con Todo Un País. “Estuve por el dique Las Palmeras, en el río, y la naturaleza que tienen es hermosa”, contó antes de subir al escenario.
El itinerario también incluyó una parada en el Solar Histórico. Cuando relata que visitó la primera escuela fundada por Domingo Faustino Sarmiento en 1826, la emoción aparece. “Es un lugar emblemático, que uno de niño siempre se imagina a partir de lo que nos contaron los maestros. Uno se va generando esas expectativas: ¿cómo será?, ¿dónde fue que vivió? Y estuve ahí emocionado, a flor de piel”, confesó.
Luego se detuvo especialmente en el valor de la educación y el legado del “Padre del Aula”. “La historia de Sarmiento tiene luces y sombras, pero sin lugar a dudas fue un visionario. Nos ha empoderado con esta herramienta que hoy tiene mucho que ver con el gran desafío global del ser humano: si no hay educación, no hay libertad, y no tenemos la oportunidad de interpretar qué es lo que nos ofrece el sistema”, consideró.

A la hora de hablar de su proyecto musical, que ya lleva 30 años de recorrido y tuvo un gran impulso después de la pandemia, Herrera destacó la conexión que su cancionero genera con los niños. “Es increíble, me emociono todos los días. Mi vieja me dice: ‘ya estás viejo, por eso llorás’, y le digo: bueno… hay que estar en el cuero de uno”, relató, sensibilizado por el afecto que recibe de los más pequeños.
“Hoy la vida, Dios y la música me premian con esto. Es un compromiso hermoso el que me regalan los niños: poder ofrecerles un cancionero popular que los haga sentirse orgullosos de sus raíces”, concluyó el cantor, que minutos despues fue ovacionado por todo el polideportivo municipal de San Francisco del Monte de Oro.