El incendio forestal que provocó un hombre hace cinco meses en un campo de Cortaderas quedó en el pasado también en el ámbito judicial. El juez de Garantías 1 de la Tercera Circunscripción Judicial, Valentín Fornasari, aceptó dejar sin efecto la causa penal iniciada en su contra luego de que C.A.V, el imputado por el «incendio culposo» en cuestión, donara un pizarrón a una escuela rural de la localidad como una alternativa de pago para reparar los daños que el fuego ocasionó en la zona.
La resolución fue dispuesta en una audiencia en Concarán, después de que la Fiscalía y la defensa del hombre plantearan y requirieran la aprobación del acuerdo; el que consistió en la entrega de un pizarrón a la Escuela Nº 418 «Fray Justo Santa María de Oro», a la que asisten 15 alumnos.
Cuando los fiscales César Hugo Salazar Molina y Andrea Yamil Aguilar le formularon cargos reconstruyeron que C.A.V. inició una quema de restos vegetales y escombros utilizando combustible dentro de un tambor metálico de 200 litros, pero sin adoptar las medidas de seguridad necesarias para evitar la propagación del fuego.
El recipiente estaba cerca de vegetación seca y alambrados, mientras que algunas ramas sobresalían del tambor. Y esa disposición de los elementos, de acuerdo con las averiguaciones, habrían favorecido la expansión de las llamas hacia terrenos vecinos.
El fuego afectó aproximadamente 1,5 hectáreas de pastizales y puso en riesgo viviendas particulares y un transformador eléctrico de la zona.