Todavía estamos impactados. El juego ante Cabo Verde movilizó a los vigentes campeones del mundo y, de a ratos, paralizó las gargantas y las almas de los 64.478 habitantes de las tribunas en el Hard Rock Stadium, y a los 47 millones de albicelestes en la Patria.
Aún estamos movilizados por Miami, la «Ciudad Mágica»… su diversidad cultural y gran influencia latinoamericana… la humedad y el calor que se confunden entre la arena y la calidez del agua del mar… los rostros y los cuerpos son tan esculpidos como los autos que recorren las calles… lujo y glamour en cada centímetro… y argentinos y argentinas dándole emoción a tanto pero tanto brillo.
Fueron tan bravos los 120 minutos y el dramático 3-2, que el propio DT Lionel.Scaloni le respondió a Todo Un País y Radio Dimensión, que de los 100 partidos que lleva dirigidos, este fue el que más lo marcó como entrenador.
Cuando uno piensa que lo vio todo (casi) por la final fantástica del Mundial en Qatar, Miami y Cabo Verde te sorprenden. Sufrió la Scaloneta a partir del segundo tiempo. Perdió la pelota y el orden. Retrocedió con dificultades. Los volantes no encontraron el ritmo. Los de arriba corrieron lejos de la pelota. En los laterales, sobre todo en el derecho, no se hizo pie. Los centrales, Lisandro Martínez y Cristian Romero, fueron las estrellas, para sostener y marcar la diferencia en la red. Y Messi, siempre único.
Argentina, que parió el partido desde el pitazo inicial del complemento, ganó con dientes apreta- dos y también frunciendo, sobre todo al recuperarse del golazo africano del 2-2, que fue un mazazo.
La ruta Interestatal 95 Norte nos pone en el camino. Por carretera, tras casi 1.100 kilómetros, llegaremos a Atlanta, la ciudad más poblada del estado de Georgia, en el sureste de Estados Unidos. Cerca de las montañas Blue Ridge espera Egipto, que batió a Australia en los penales y chocará ante Argentina.
La inquietud pasa por los proba- bles cambios para jugar ante «Los Faraones». Obligado a salir Facundo Medina, lesionado, el ingreso de Nicolás Tagliafico parece cantado. Los dos 4 (Nahuel Molina y Gonzalo Montiel) no están bien en la respuesta con y sin pelota. En ese costado Exequiel Palacios se movió con criterio ante Jordania.
En el medio está el asunto. La ascendencia de Leandro Paredes, con su ingreso, le están otorgando la real posibilidad de partir entre los 11. ¿Irá por Thiago Almada y se sumará a Rodrigo De Paul, Mac Allister y Enzo Fernández? A los dos 9, Lautaro Martinez y Julián Álvarez, les está costando el torneo.
¿Ingresará Giuliano Simeone, con el 10 jugando de 9?
Cada argentino arma su equipo. Pasa porque la Scaloneta dejó flacos rendimientos individuales. Scaloni meterá mano. Habrá cambios. Se necesitan.
Los fuegos artificiales por los 250 años de la Independencia de Estados Unidos aún resuenan en el cielo de Miami. Iluminaron la noche del 4 de julio, cuando el reloj marcó las 21 horas, durante ininterrumpidos 15 minutos.
En ese cielo de luces sigue explotando, reluciente, Leonel Andrés Messi Cuccittini. Que el nombre del padre y de la madre, y por todo el pueblo futbolero argentino, el 10 maestro, mago y mágico siga estallando.





