Cuando una comunidad diseña sus símbolos: la historia del nuevo escudo y la nueva bandera de La Toma

Los nuevos símbolos de la localidad fueron creados a partir de un proyecto participativo que involucró a estudiantes de distintas escuelas, docentes, funcionarios y vecinos. El escudo incorpora como emblema central al Castillo de La Toma Vieja y la primera bandera fue confeccionada con un bordado artesanal realizado especialmente para el acto del 31 de marzo.
8 de abril de 2026

En el marco de los festejos por los 120 años de la localidad de La Toma, celebrados el pasado 31 de marzo, la comunidad vivió uno de los momentos más significativos de la jornada: la presentación oficial de la nueva bandera y del nuevo escudo que desde ahora representarán institucionalmente al municipio.

Los nuevos símbolos no surgieron de un proceso convencional. Por el contrario, fueron el resultado de un proyecto colectivo que involucró a estudiantes de distintas escuelas, docentes, funcionarios y vecinos, en una iniciativa que buscó expresar la identidad histórica y cultural de la localidad a través de una construcción participativa.

La propuesta fue impulsada por el intendente Walter Contreras y coordinada desde el Área de Políticas Públicas de Turismo y Cultura del municipio, a cargo de Yohana Zalazar.

“Queríamos que la creación de nuestros símbolos fuera también una experiencia comunitaria, que involucrara a los jóvenes y a las instituciones educativas, para que el escudo y la bandera representen verdaderamente a La Toma”, explicó Zalazar en diálogo con Todo Un País.

 

 

Para llevar adelante el proyecto se convocó a las instituciones educativas de la localidad, que designaron dos estudiantes representantes por escuela. El trabajo fue acompañado por la docente Fabiana Chirino, quien guió el proceso de reflexión y diseño.

Durante los encuentros, los estudiantes investigaron aspectos históricos, geográficos y culturales de la localidad para identificar los elementos que mejor representaran su identidad. “Lo importante era que los chicos comprendieran que los símbolos no son solo dibujos: representan la historia, la cultura y el sentido de pertenencia de una comunidad”, señaló Chirino.

El resultado fue un diseño consensuado que incluye como elemento central El Castillo de La Toma Vieja, símbolo arquitectónico máximo de la localidad y Patrimonio Cultural Provincial, considerado testigo fundamental del nacimiento del poblado desde la década de 1850.

Participaron en el proyecto estudiantes del Colegio N.º 3 “Manuel Belgrano”: Jazmín Valentina Torres y Valentina Tatiana Pucacco; de la Escuela N.º 357 “Máximo Camargo”: Leandro Joab Aguilar y Berta Valentina Funes Lucero; de la Escuela Generativa “Socios Fundadores”: Kevin Bustos Klastoforki y Joaquín González y de la Escuela N.º 114 “Dr. Ricardo Gutiérrez”: Elías Damián Sepúlveda Giuliani y Astrid Blanca Juárez Magallán. Los alumnos recibieron diplomas de reconocimiento durante el acto matutino realizado en el marco del aniversario.

 

 

Una vez definido el escudo, el siguiente paso fue trasladarlo a la primera bandera oficial. Para ello se convocó a la vecina y profesora de bordado María Elena Villegas, quien realizó el escudo de manera completamente artesanal.

Villegas explicó que utilizó técnica mixta de bordado, combinando distintos tipos de puntadas y materiales para lograr volumen, relieve y definición en cada elemento del diseño. “Trabajé con una combinación de hilos y colores para destacar cada parte del escudo. Algunos puntos se utilizaron para dar textura y otros para resaltar los contornos y detalles, de modo que el bordado reflejara fielmente el diseño original”, contó.

La artesana también destacó el valor simbólico del trabajo: “Para mí fue un honor participar en algo que va a formar parte de la historia de La Toma. Saber que ese primer escudo bordado estará en la primera bandera oficial es una enorme satisfacción”.

 

 

La bandera presentada durante el aniversario se convierte así en el primer ejemplar del nuevo símbolo municipal, que comenzará a utilizarse en actos oficiales, instituciones educativas y espacios públicos de la localidad. Pero más allá de su valor protocolar, el proceso que dio origen al nuevo escudo y la bandera deja también una marca significativa: la identidad de una comunidad puede construirse de manera participativa, integrando a las nuevas generaciones en la creación de los emblemas que la representarán en el tiempo.

 

 

 

No te pierdas...