Doble crimen: la mujer fue asesinada de 70 puñaladas y su hija de 66

22 de diciembre de 2025
Dayana Peralta, de 21 años, y su novio Axel Criscito, de 25. Presumen que cometieron el doble crimen porque a las víctimas no les gustaba que el hombre frecuentara su casa, donde por unos días estaría su pareja.

Cuando se toparon con tan grotesca escena y recolectaron los primeros datos, los policías del Departamento de Homicidios, guiados por la fiscal instructora 5 de Villa Mercedes, Gisela Milstein, tenían cuatro hipótesis sobre la mesa respecto a quién o quiénes, cómo y cuándo asesinaron a Vanesa Zanni, de 45 años, y a su hija Tatiana, de 13. El correr de las horas, la salida a la luz de nueva evidencia y sus consecuentes deducciones cerraron el abanico de posibilidades y solo quedó en pie una teoría, la más fuerte. Esa es que Axel Emiliano Criscito y su novia Dayana Macarena Peralta participaron activamente en el doble homicidio. Las decenas y decenas de veces que fueron apuñaladas las víctimas hablan por sí solas. La mujer fue atacada con 70 estocadas y su hija con 66. Con ese dato revelador del informe preliminar de la autopsia comunicada la noche del domingo a la fiscal es imposible pensar, como suponían al principio, que la joven «con leve retraso madurativo» fue solo una mera espectadora o se fue con su pareja porque él la manipuló. Es casi seguro que Peralta debió desempeñar un papel en los asesinatos, pues tremendos homicidios no pudieron ser obra de una persona.

El domingo, alrededor de las 20, la forense Alba Pereira le informó, de manera verbal, el resultado a grandes rasgos de las autopsias. La médica mencionó la impresionante cantidad de heridas de arma blanca. Tan abundante pérdida de sangre fue el motivo que apagó sus vidas para siempre. Fallecieron de «un shock hipovolémico», para bajar a tierra el significado de esa definición médica es: una hemorragia incontrolable, que hace que el sistema circulatorio de una persona colapse y devenga inevitablemente un infarto.

Una fuente le confirmó a este medio que dado el avanzado estado de descomposición de los cuerpos es difícil precisar el día y horario de los decesos. Así como el hecho de cuáles de tantas puñaladas resultaron ser las fatales. Seguramente, esos datos serán consignados una vez que esté completo el reporte de las necropsias.

No obstante, aunque las fiscales Milstein y su adjunta Mariana Olguín y los policías, a cargo del comisario Sebastián Tula, fueron sumamente detallistas y trabajaron bajo un estricto hermetismo, pues cualquier información que fuera filtrada ponía en riesgo el curso de las averiguaciones, los datos a cuentagotas trascendieron como en un colador.

La noche del domingo, la familia de las víctimas, sin que la fiscalía se lo comunicara, ya sabía la cantidad precisa de estocadas que tenían madre e hija. Eso y ante todo el hecho de que un medio de comunicación le permitiera a la familia de Peralta justificar a la joven detenida encendió la furia de Sol, hija de Vanesa y hermana mayor de Tatiana, así como del resto de sus parientes.

En su red social, Sol hizo pública su indignación ante lo que consideró un acto de “falta de respeto” hacia ellos y la memoria de su madre y su hermana. “Estoy totalmente enojada. ¿Qué quieren tapar?», manifestó.

Seguidamente, dio un dato revelador. A saber, que las víctimas habían aceptado a Peralta, de 21 años, para que ya no estuviera con su padrastro porque «abusó de ella durante años».

«Y así nos pagaron, quitándole la vida a mis dos ángeles. Mi mamá tenía 70 puñaladas y mi hermanita 66. Es aberrante. No respetan nuestro dolor, solo pedíamos respeto por nuestro sufrimiento”, cerró Sol.

Otra fuente aclaró que, a los fines de la investigación todavía no han corroborado que Zanni haya formado parte del programa «Familias solidarias». Tampoco es una información que las fiscales consideran de relevancia en el esclarecimiento del caso.

Las víctimas. Tatiana, de 13 años, y su mamá Vanesa, de 45 años.

Asimismo, los investigadores sí corroboraron que Zanni había aceptado tener a la actual detenida, por algunos días porque era cuñada de su hijo. Además la presunta asesina le decía y le repetía que quería «estar con Vanesa, con Vanesa». Por esa razón, la víctima aceptó la guarda momentánea de ella.

El problema fue que desde que Peralta estaba en la vivienda, situada en el extremo sur de calle Leonismo Argentino, del barrio San José, Criscito, el novio de la ahora detenida comenzó a frecuentar el domicilio. A veces abusaba de ello y se quedaba en la vivienda; algo que no le caía para nada en gracia a las víctimas. No les gustaba el hombre de 25 años, algo de él no les cerraba. Tenían, al parecer, toda la razón.

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