Los montañistas Gabriel Guillar, de San Luis, y Carina Tobares, de Villa Mercedes, lograron alcanzar la cima del volcán Domuyo, el punto más elevado de la Patagonia con 4.709 metros sobre el nivel del mar, ubicado en el norte de Neuquén.
La travesía se desarrolló entre el 27 y el 30 de diciembre y combinó exigencia física, condiciones climáticas severas y paisajes imponentes.
La expedición inició con el viaje hacia Las Ovejas, localidad donde montaron la primera base. Desde allí recorrieron unos 60 kilómetros de ripio hasta el Playón, punto donde dejaron el vehículo y comenzaron una caminata de casi cuatro horas rumbo al campamento base, emplazado a 3.100 metros de altura, en un entorno inhóspito que marcó el inicio del desafío.
En la madrugada del lunes, a las 3:00, emprendieron el ascenso final. Fueron nueve horas de marcha a través de glaciares, cuestas empinadas, acarreos sueltos, pasos técnicos con cuerdas y senderos angostos. Finalmente, al mediodía, hicieron cumbre sobre el Domuyo, conquistando así el denominado techo de la Patagonia.
El descenso no fue menos exigente: el fuerte viento característico de la zona complicó el regreso, que recién culminó a las 18:00 en el campamento base.
El martes 30 de diciembre emprendieron la vuelta hacia el Playón y luego a San Luis. En el trayecto atravesaron paisajes emblemáticos del área, como los géiseres naturales y el paraje Aguas Calientes, donde las cascadas termales conforman uno de los atractivos más singulares del norte neuquino.
La travesía coronó una experiencia de alto rendimiento y dejó en alto la presencia de aventureros de San Luis en uno de los desafíos montañistas más emblemáticos de la región.