El Gobierno nacional publicó ayer un Decreto de Necesidad y Urgencia (DNU) que incorpora nuevas causales para prohibir el ingreso o disponer la expulsión de extranjeros que promuevan mensajes de odio, discriminación o violencia contra la Argentina y sus ciudadanos, además de quienes ultrajen los símbolos patrios.
La medida, firmada por el presidente Javier Milei, fue anunciada por la Oficina del Presidente de la República Argentina (OPRA), que sostuvo que el objetivo es reforzar la protección de la Nación, sus ciudadanos y sus emblemas frente a manifestaciones consideradas hostiles.
Según el texto oficial, la nueva normativa establece como causal de prohibición de ingreso y expulsión del territorio nacional a “todo extranjero que dirigiere o incitare mensajes de odio, discriminación y/o violencia contra el pueblo argentino o sus ciudadanos por razón de su nacionalidad, así como el ultraje a los símbolos patrios”.
En el comunicado difundido por la Presidencia, el Ejecutivo señaló que “frente a las recientes manifestaciones de hostilidad contra la República Argentina y los argentinos, el Gobierno Nacional reafirma que la defensa de la Nación, de sus ciudadanos y de sus símbolos no es negociable”. En ese sentido, agregó: “Quien ataque a la República Argentina no es bienvenido en nuestro país”.
Si bien el decreto no menciona episodios específicos, desde el entorno oficial vincularon la decisión con expresiones registradas en los últimos meses, especialmente durante el Mundial de fútbol disputado en Estados Unidos, México y Canadá, donde se multiplicaron en redes sociales publicaciones ofensivas contra la Argentina y sus ciudadanos.
Con esta modificación, el Gobierno amplía los criterios migratorios para restringir el ingreso o disponer la expulsión de extranjeros en casos vinculados a discursos de odio o acciones consideradas ofensivas contra la identidad nacional y los símbolos patrios.
La expectativa de inflación anual subió a 35,8% en julio
La inflación esperada por la población para los próximos 12 meses se ubicó en 35,8% en promedio durante julio, que representa un alza de 3,7 puntos más que en junio.
En cuanto al corto plazo, las previsiones para los próximos 30 días muestran un promedio de 3,55% y una mediana de 3%. Las consultoras la ubican por debajo de 2%.
En comparación con junio, se observa un leve incremento en el promedio, que se situaba en 3,5%, mientras que la mediana no presentó variaciones. Los datos corresponden a la Encuesta de Expectativas de Inflación (EI) de julio de 2026, elaborada por el Centro de Investigación en Finanzas (CIF) de la Universidad Torcuato Di Tella, que procesó la Agencia Noticias Argentinas.
El relevamiento, que alcanzó a 1.000 casos en centros urbanos de todo el país, se realizó mediante un trabajo de campo entre el 2 y el 16 de julio. El informe detalla que “la inflación esperada muestra aumentos en todas las regiones” del país. El Gran Buenos Aires registró una expectativa del 43,2%, seguido por la Ciudad Autónoma de Buenos Aires con un 38,8% y el Interior con un 32,3%.
De las tres zonas, la Capital Federal fue la que registró el mayor incremento mensual. La percepción de los precios también muestra diferencias según el nivel de ingresos de los encuestados. En los hogares de menores ingresos, el promedio de inflación esperada anual disminuyó de 35,3% a 33,7%, mientras que “entre los hogares de mayores ingresos, el promedio aumentó de 30,8% a 36,6%”.
Con estos movimientos, las expectativas de los sectores de mayores ingresos se posicionaron por encima de las del segmento de menores ingresos, reduciendo la brecha entre ambos a 2,9 puntos porcentuales.
