El misterioso motivo por el que una pareja mató a mujer de 70 puñaladas y a su hija adolescente de 66 puñaladas

Axel Emiliano Criscito y su novia Dayana Macarena Peralta fueron enviados al penal por los siguientes cuatro meses, plazo que podrá extenderse hasta el final del juicio. Todas las pruebas de la fiscalía apuntan a ellos; pero lo que nunca quedó claro fue el móvil de tan aberrantes crímenes a dos personas que, encima, ayudaban a quienes se convirtieron en sus asesinos.
4 de enero de 2026
Axel Emiliano Criscito, de 25 años, en la audiencia en la que una jueza decidió enviarlo a la cárcel.

Axel Emiliano Criscito y su novia Dayana Macarena Peralta ya están donde los familiares, amigos de las víctimas y la sociedad quería que estuvieran: tras las rejas del Servicio Penitenciario de San Luis. La fiscal instructora 5 de Villa Mercedes, Gisela Milstein, pidió que sea por el máximo tiempo que le permite la Ley por ahora, cuatro meses. Finalizado ese plazo provisorio, a través de nuevos planteos, ese lapso puede prolongarse hasta incluso el final del juicio.

La evidencia indica que fueron ellos los que asesinaron de 70 puñaladas a Vanesa Zanni y de 66 estocadas a su hija adolescente Tatiana, la madrugada del 11 diciembre. Lo que aún es un enigma es el porqué de tanto ensañamiento contra dos personas que les dieron techo y comida, que cobijaron, a sus verdugos.

Están imputados por “doble homicidio doblemente agravado por ensañamiento y alevosía”, un delito que, en un hipotético fallo en su contra, podría valerles la prisión perpetua. Durante la audiencia, la fiscal instructora mantuvo su acusación y fundamentó que dejarlos libres en esta etapa de la causa ponía seriamente en riesgo la investigación, ya que lo primero que harían sería escapar, como ya demostraron tras matar a las víctimas. Se fueron “a dedo” hasta La Pampa.

Antes de exponer, las representantes de los imputados no pusieron en duda que fueron los autores materiales del doble crimen. Pero sí rechazaron el traslado al penal. Silvia Morán y Ximena Bertoli directamente pidieron para Criscito medidas morigeradas, sin especificar cuáles, quizás firmar un libro cada mes en fiscalía o, en el peor de los casos, prisión domiciliaria.
«Nuestra teoría del caso se basa en enfocarnos en insuficiencias de las facultades», que tiene el joven de 25 años, dijo brevemente Morán. Para ello se apoyó en el diagnóstico que hizo una licenciada y el Departamento de Psiquiatría que daría cuenta de “una psicopatía primaria». «Eso me habilita a decir que mi defendido está atravesando situaciones de salud mental», remarcó la letrada y requirió tener siempre presente la «Convención sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad».

De inmediato, la fiscal le señaló que a ella no le consta ningún informe sobre “alguna patología” mental del acusado. Fue, entonces, cuando Morán aclaró que ese estudio psiquiátrico que habla sobre una supuesta “psicopatía” del hombre, en realidad, está en curso.

Dayana Macarena Peralta, de 21 años, estaba en las nubes. Solo le interesaba ver a su novio, que ni la hora le daba.

Cecilia Mithiaux y Noelía Páez, las defensoras oficiales de la mujer de 21 años, no se negaron al encarcelamiento de ella. Pero sí resaltaron que igualmente no pueden ignorar que “es un derecho constitucional y convencional de quienes afrontan un proceso penal el tener un juicio justo y que sea adecuado con relación a las condiciones personales de cada uno». Mithiaux recordó que en junio de 2025 una junta médica evaluó a su asistida y concluyó, en uno de sus puntos, que tiene una incapacidad del 85%.
Ese alto porcentaje repercute en la imputada en “una grave imposibilidad de redireccionar sus actos y hasta cuestiones de la vida cotidiana”, puntualizó. «Si bien se habla de una incapacidad moderada o leve, este 85 por ciento nos está hablando de una circunstancia incluso mayor», subrayó.

Por todo eso, Mithiaux y Páez solicitaron que el encierro sea domiciliario, bajo la guarda de alguien responsable. Mithiaux advirtió que el Servicio Penitenciario no está preparado, ni posee un pabellón específico para personas con ese «tipo de psicopatías, de incapacidad de sus facultades mentales». Dijo que su defendida tiene hasta problemas para hablar de manera clara.

Milstein respondió a tal pedido recordando que la acusada ya tuvo un apoyo y huyó muchas veces. Escapó de la casa de su padrastro y después se hizo cargo de su tutela Zanni, una guardadora que “ya no está», porque ella y su pareja la asesinaron con una catarata de puñaladas.

Las víctimas Vanesa Zanni, de 45 años, y Tatiana Lucero Zanni, de 13.

«El enfoque de los derechos humanos siempre estuvo, pero también deben estar para las personas que ya no están. Ellos no están entre nosotros, pero está su familia», manifestó la jueza de Garantías 3 de Villa Mercedes, Natalia Pereira Cardini. Por eso y porque hasta ahora no está debidamente acreditado que ninguno haya comprendido la criminalidad de sus actos, aunque la imputada tenga “un leve retraso madurativo”, hizo lugar a los cuatro meses de prisión preventiva.

Para Milstein el móvil del doble crimen está clarísimo, lo dijo en una entrevista que le brindó a Todo un País y a otro par de medios, a la salida de la audiencia. “Ellos (Criscito y Peralta) querían estar juntos y, como faltaba poco para que se venciera la guarda de quince días que tenía Zanni, pensaron quizás que debían volver a la calle. No querían que los separaran”, manifestó.

Pero esa hipótesis no le cierra a nadie, sobre todo por la saña con que las asesinaron.
Algunos hablan de celos de Peralta, quien no quería que Tatiana estuviera cerca ni mirara a su novio, otros de que la adolescente estaba celosa de que su madre le diera un trato especial a la imputada y tuviera que soportar “de colado” a su pareja.

Para Sergio Lucero, el padre de la chica de 13 años y expareja de Zanni, hay más detrás y está relacionado con la persona que le prestó la humilde casa donde vivían las víctimas.

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