Fuera de control. Para el joven no hubo límites. Quiso golpear a su pareja y lo hizo. No le importó el hecho de que en frente tuviera no uno, sino varios testigos. Agredió a la mujer en medio de una fiesta. Cuando se retiró del domicilio de esa reunión continuó sumando problemas. Peleó con otros hombres y, antes de que le partiera la cabeza con una piedra a alguien, los policías del Comando Radioeléctrico lo detuvieron.
Los patrulleros se enteraron del hombre de 24 años por un llamado al 911. Alguien se había comunicado para informar sobre un incidente en calles Amaro Galán y Paul Harris. Cuando los uniformados llegaron al domicilio que les refirieron más de una persona contó que durante una fiesta un joven había golpeado a su novia y después se fue de allí.
Poco después, constataron que el sospechoso no estaba muy lejos de ahí y tampoco se había alejado de los problemas: protagonizaba un disturbio y quería agredir a otros hombres con una piedra. Lo ubicaron en Amaro Galán al 2000 en medio de esa pelea. Consiguieron controlarlo, lo aprehendieron y lo llevaron a la Comisaría 40°.