Un joven de 27 años fue imputado por el presunto delito de abuso sexual con acceso carnal, en una investigación según la cual habría violado a una niña de 12 años, con quien mantenía contacto a través de Instagram y a quien había conocido mientras trabajaba en un comercio de la familia de la víctima.
La jueza de Garantía N° 2 de la ciudad de San Luis, Agustina Dopazo, tuvo por formulados los cargos contra el investigado e hizo lugar a las medidas cautelares solicitadas por la Fiscalía de Género N° 2: le prohibió al imputado salir de la provincia, por 120 días, y además el joven debe firmar en forma periódica el libro de imputados.
En la audiencia de formulación de cargos, la fiscal adjunta Mercedes García expuso que el imputado había trabajado en un local comercial de comidas perteneciente a la familia de la víctima. Eso permitió que ambos se conocieran en marzo de este año.
A mediados de junio, cuando el hombre ya había dejado de trabajar en el establecimiento, comenzaron a mantener conversaciones a través de la red social. Inicialmente, la adolescente utilizaba una identidad oculta, pero luego otra persona que también trabajaba en el comercio le informó al imputado quién estaba detrás de los mensajes. Pese a conocer que se trataba de una niña, las conversaciones continuaron y ambos utilizaron perfiles falsos.
De acuerdo con la reconstrucción presentada por la Fiscalía, el 24 de junio de 2026 la adolescente salió de su domicilio y se dirigió al encuentro previamente acordado con el imputado, quien la esperaba en inmediaciones de su vivienda, en el barrio 125 Viviendas. La fiscal describió que, una vez en el domicilio, se habría producido el abuso sexual.
Durante la audiencia, la defensora adjunta de la Defensoría de Niñez, Belén Suárez, en representación de la adolescente, adhirió a la plataforma fáctica expuesta por la Fiscalía y además hizo hincapié en la situación de vulnerabilidad de la víctima. Señaló que existía una “doble vulnerabilidad” vinculada con su condición de niña y de mujer, además de la diferencia de edad y la relación de predominancia entre ambos.
Suárez sostuvo que el imputado conocía que se trataba de una niña de 12 años al momento de los hechos. Asimismo, informó que existía una orden de restricción vigente hasta diciembre.
El imputado se abstuvo de declarar.
Consentimiento no válido
Recién a partir de los 16 años de edad el consentimiento de un menor para tener relaciones sexuales es válido. Por debajo de esa edad, a partir de los 13 años, el consentimiento es válido, pero no plenamente, y por eso, una relación consentida con un menor de entre 13 y 16 años igualmente constituye un abuso, si bien atenuado. Pero por debajo de los 13, el consentimiento del menor no tiene ninguna validez y el acto sexual se equipara con una violación.


