El nene fue a su escuela y algunas docentes que lo vieron se percataron, de inmediato, de las lastimaduras en una de sus piernas. Le preguntaron qué le había pasado ahí y él, con toda la inocencia de un chiquito de nueve años, les contestó que la pareja de su padre le había hecho eso con un cable. Eso fue el 12 de marzo. Este martes, luego de más de cuatro meses, Elsa Belén Rosa Castro fue imputada por la agresión y la Justicia le prohibió acercarse y mantener cualquier clase de contacto con su hijastro.
La fiscal adjunta Julieta Moyano de Villa Mercedes le formuló cargos por el delito de «lesiones leves agravadas por ensañamiento». Pascual Celdrán, el abogado de la mujer, si bien no se opuso a la imputación, dijo que él tenía su propia teoría del caso.
La representante del Ministerio Público Fiscal (MPF) contó que ese día de marzo, apenas notaron las heridas y oyeron al niño, las autoridades escolares se contactaron con la Justicia. En seguidilla, una tía de la criatura denunció a Castro.
Mencionó que la fiscalía tiene como evidencia los testimonios de tres docentes, la denuncia de la tía y las revisiones de las heridas realizadas en el policlínico regional y el médico del Poder Judicial. De igual modo, Moyano citó dos denuncias radicadas a través de la página del Poder Judicial por una vecina que quiso alertar sobre «la situación de violencia sufrida por el niño».
La funcionaria aclaró que, en este caso, no sometieron al chiquito a una Cámara Gesell para no revictimizarlo y evitar cualquier efecto adverso en un «contexto familiar complejo».
