Kiara y Kirán, los hermanitos que se quemaron cuando su casa de Justo Daract se prendió fuego, siguen bajo cuidados intensivos por la gravedad de sus heridas. La nena de seis años en el Hospital Pediátrico de San Luis y el pequeño, de dos años, en el Centro del Quemado del Hospital Pediátrico «Humberto Notti» de Mendoza. Pero sus estados evolucionan. La chiquita ya puede respirar por sus propios medios, también pudo sentarse y ya come por sí sola. Su hermanito, en cambio, avanza a paso lento.
El jueves pasado los especialistas le retiraron a Kiara el respirador artificial. Y, al día siguiente, la nena ya tuvo las fuerzas para sentarse sobre la camilla en la que ha estado postrada hace casi dos semanas. Su madre le dio algunas cucharaditas de yogurt y toleró bastante bien el alimento, contó Ayelén, la tía de los niños y una de los familiares que los rescató de la vivienda en llamas.
Kiara tiene quemaduras en el 24% de su cuerpo. Desde un primer momento necesitó respirador y fármacos para estabilizarla hemodinámicamente. También fue intervenida quirúrgicamente.
Kirán todavía respira con la ayuda de un aparato, porque el calor del humo afectó parte de sus vías respiratorias. El fuego quemó el 43% de su superficie corporal. Lo asistieron en el Hospital de Justo Daract, al igual que su hermana al principio, pero luego lo trasladaron al policlínico de Villa Mercedes y, finalmente, lo derivaron al centro médico mendocino especializado en quemaduras.
Al lado de Kiara siempre está Dalma, su madre. Con Kirán está Miguel, su padre. Pero la mamá alterna sus tiempos y viaja cada dos días a ver a su hijo a la provincia vecina.
El siniestro que casi los mata sucedió el 9 de julio. Ese miércoles, alrededor de las 11:40, Dalma salió a comprar a un kiosco, situado a menos de una cuadra. Ella vive con sus criaturas en Dean Funes 147, en un terreno que tiene su familia, de apellido Frías, en el barrio Esperanza de Justo Daract.
Los hermanitos habían quedado dentro de la casa, mirando televisión. Los peritos de los bomberos de la Policía, en una inspección preliminar que hicieron, dedujeron que la posible causa del incendio fue un cortocircuito, originado detrás del televisor. La vivienda, hecha con ladrillos block, sin revoque, tenía una precaria instalación eléctrica, le reveló otra fuente a Todo Un País.








