Merendero del oeste prepara un festejo por el día del niño

8 de agosto de 2024

Bruno Ríos y Patricia Aroma llevan adelante la iniciativa para los chicos de la barriada. Desarrollo Social les va a aportar lo necesario para el chocolate.

Bruno Ríos dice que cuando llegó de Mendoza a San Luis recibió mucha ayuda de puntanos solidarios. Y desde entonces pensó cómo devolver esas gauchadas. Cuando se fue a vivir al barrio La República y vio muchas familias necesitadas, supo cómo hacerlo: armar un merendero y dar comida, juguetes o ropa cada vez que puede. La iniciativa es de él y de su esposa, Patricia Aroma, pero cuenta con las donaciones de distintas personas y en cada evento tiene la ayuda de vecinos que se arremangan para colaborar. Ahora están colectando todo lo necesario para festejarles el día del niño a los chicos del barrio el 31 de agosto. “Cada niño tiene un sueño y en nuestras manos está que no lo pierda” es el lema de la campaña, que llevan adelante para que la comunidad de San Luis conozca lo que quieren hacer en el merendero “Manitos unidas”, que funciona en la casa 2 de la manzana 70 del barrio La República. “Recibimos todo lo que no uses para bendecir a otra familia con tu donación. También recibimos transferencias con el fin de comprar mercadería para preparar la merienda o el almuerzo para niños y familias que necesitan nuestras manitos unidas, al alias pato.molde.mp, de Claudia Patricia Aroma”, señalan en el volante digital que circula en las redes.

“Lo hago porque de corazón, a pulmón, para devolver un poquito de todas las ayudas que hemos recibido desde que llegamos a San Luis”, le cuenta Bruno a Todo un país. Su actividad se puede ver en el Facebook “Manitos unidas”.

El sábado pasado, con las donaciones que habían conseguido, prepararon comida para trescientas personas. Su iniciativa “funciona gracias a las donaciones de la gente” y no tienen recursos para preparar almuerzos o meriendas todos los días, como les gustaría. “La gente nos dona mercadería, juguetes, ropa, calzado, colchones, frazadas, camas, pañales, todo con lo que alguien quiera colaborar; eso se recibe y así como llega se entrega”.

“Varias veces he hecho comida en casa y han venido vecinos a ayudar. En la primera merienda que hicimos entregamos quinientas rosquitas para los chicos. Después se me ocurrió hacer pizzetas, hicimos quinientas, entonces también vinieron y me colaboraron. Después hicimos empanadas, más o menos novecientas, para un evento de fin de año. Vinieron dos mamás a colaborar y después fueron cinco a hacer el picadillo en la fundación de los camioneros, que nos prestaron el lugar”, repasó Bruno.

Además de Camioneros, suelen recibir la ayuda de gente de otras agrupaciones como Cristian, de La ollita viajera, Alejandra, de Remar, y “unos artesanos que hacen eventos y han recolectado cosas para los chicos”. La primera persona que les dio una mano a Bruno y Patricia fue Germán Zapata, dice el encargado del merendero. Bruno repasa nombres y menciona a “Pelusa” Randazzo. “Ahora también me está ayudando la gente de Gastón Hissa, Maru y Celeste; y Carolina y Enrique Mansilla, que nos colaboran para que este lugar siga adelante. Y he recibido la buena noticia que Desarrollo Social me va a colaborar con el chocolate, la leche y todo lo que es panadería para el festejo del 31”, cuenta.

“Las personas que se suman a colaborar es porque han visto el trabajo que hacemos y la cantidad de gente que viene cuando tenemos algo para dar. Por ahí cuesta recibir donaciones, pero siempre tratamos de ver cómo conseguir algo. Hay un montón de familias de bajos recursos acá en el barrio e intentamos aportarles algo de lo que les falta. Cada vez que entregamos una merienda o una ropa, ver que se van contentos llevándose lo que les hace falta es la mejor paga”, afirma Bruno.

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