Villa Mercedes a veces se convierte en el escenario de un western. Eso sí, alejado de la calidad cinematográfica de un Clint Eastwood y más bajada a tierra, a la realidad. No hay caballos, ni miradas cruzadas, tampoco vaqueros y espléndidas pistolas plateadas, pero sí una falta de límites. Esta vez todo sucedió en una iglesia evangélica cercana al centro de la ciudad y los protagonistas fueron tres hombres, que terminaron tras las rejas.
Uno se escondía en el templo, otro entró por la fuerza al lugar y un tercero se metió en medio de los dos primeros y los patrulleros para dificultar la tarea policial. Los demorados se habían ido a las manos y todo se trasladó a la iglesia, en un desesperado intento de uno de ellos por refugiarse cuando otro sacó un arma blanca.
Muy poco trascendió sobre la pelea que, por fortuna, no acabó con heridos. Así como el tiempo que los tres permanecieron en la comisaría demorados. Tienen 23, 26 y 33 años, informaron los voceros de Relaciones Policiales.
Sucedió durante la noche, en Ministro Berrondo y General Paz. El llamado de un vecino al 911 alertó a la Policía. La persona avisó que allí, donde hay un templo dedicado al «Movimiento cristiano y misionero», había ingresado un extraño «aparentemente con un arma blanca».
La advertencia fue trasladada a los patrulleros de la DRIM (División Rápida Respuesta Motorizada). Cuando los efectivos llegaron al lugar constataron que un hombre «se había resguardado en el interior del edificio». En eso que procedían a su demora, apareció otro de 23 años que intentó entrar violentamente a la iglesia. Quería agredir al otro de 33 años.
En consecuencia, lo aprehendieron también. Pero no finalizó ahí. Otro joven, de 26, se presentó y trató de entorpecer el procedimiento policial. Se ganó ir por el mismo camino que el resto: la Comisaría 8°.