Poggi acelera la obra pública: una apuesta en medio de la caída de recursos nacionales

El Gobierno provincial lanzó proyectos viales, sigue construyendo viviendas y avanza con infraestructura sanitaria. Lo hace aun cuando la coparticipación acumula una baja del 7,14% en el primer cuatrimestre.
4 de mayo de 2026
La construcción de viviendas sigue, una obra pública que es multiplicadora de puestos de trabajo y que le aporta dinámica a la economía a través de la compra a proveedores locales.

La obra pública volvió al centro de la estrategia política y económica del Gobierno de San Luis. En una semana, Claudio Poggi activó nuevos proyectos viales por $3.350 millones, recorrió la construcción de 294 viviendas y supervisó el avance del futuro hospital de referencia René Favaloro en Villa Mercedes. Esa actividad sucede en un contexto que no se puede eludir: la caída del 7,14% en la coparticipación durante el primer cuatrimestre de 2026.

La apuesta tiene una cara económica sensible: el impacto directo sobre el empleo, en especial en la construcción, uno de los sectores más sufridos por el freno de la actividad en todo el país.

El paquete de obras viales anunciado por el Gobierno incluye intervenciones en rutas provinciales y caminos de tierra. Según la información oficial, Poggi firmó cuatro decretos para avanzar con reparaciones, demarcación horizontal y puesta en valor de caminos no pavimentados en todo el territorio provincial.

Esos caminos, dice el Gobierno, conectan producción, turismo, localidades chicas y servicios. En una provincia con una geografía extensa y zonas con fuerte dependencia de la conectividad terrestre, el mantenimiento vial suele tener un impacto menos visible que una vivienda o un hospital, pero más potente en la vida cotidiana de los puntanos que habitan el interior profundo.

Un capítulo fuerte de la inversión pública provincial está en Villa Mercedes. En esa ciudad, la semana pasada Poggi concentró una agenda con tres frentes: el nuevo hospital René Favaloro, la pavimentación en el marco del plan “Construyendo con tu Pueblo” y las 294 viviendas que avanzan en distintos sectores. Según los números difundidos durante la recorrida, esas tres intervenciones representan una inversión superior a los $25.000 millones.

La construcción de casas sociales suele ser el ejemplo más claro de la relación entre obra y empleo. El Gobierno explica que cada vivienda implica cuatro puestos de trabajo directos. Sobre esa base, las 294 casas en Villa Mercedes movilizan más de 1.100 empleos. La cifra no agota el impacto, porque alrededor también trabajan proveedores, transportistas, corralones, talleres y otros servicios.

El hospital René Favaloro suma otra dimensión. La obra transformará un actual Centro de Atención Primaria de la Salud en un hospital de referencia para Villa Mercedes y su zona de influencia. La inversión ronda los $3.045 millones y el edificio tendrá unos 1.450 metros cuadrados. El proyecto prevé 13 consultorios, dos salas de observación, shockroom, rayos X, laboratorio, farmacia, áreas técnicas, espacios para el personal y un salón de usos múltiples.

En términos sanitarios, la obra busca ampliar capacidad de respuesta y complejidad en una ciudad que creció y exige nuevos servicios. En términos políticos, el hospital funciona como una señal de presencia del Estado en un área sensible.

Contexto difícil

Pero mientras el Gobierno destaca los avances en infraestructura, al mismo tiempo la Dirección de Finanzas y Recursos informó que la coparticipación federal volvió a caer en abril. La baja interanual real fue del 3,44% respecto del mismo mes de 2025. En el acumulado del primer cuatrimestre, la caída llegó al 7,14%. Además, las transferencias automáticas se ubican alrededor de un 11% por debajo de los niveles considerados normales y habituales en los últimos diez años.

Es decir, la obra pública no avanza en un período de abundancia fiscal, sino en un escenario de restricción. La Provincia recibe menos recursos nacionales y, aun así, intenta sostener inversión con un discurso de austeridad, equilibrio y control del gasto.

En ese esquema, la obra pública funciona como herramienta anticíclica: no reemplaza por sí sola la actividad privada, pero puede amortiguar la caída.

Por ahora, el Gobierno parece instalar una idea clave: San Luis no se queda quieta. En medio de una caída real de la coparticipación y de una economía nacional que golpea a provincias, municipios, trabajadores y empresas, la administración puntana eligió mostrar inversión como señal de movimiento. Rutas, caminos, viviendas, pavimento y salud forman parte de una misma estrategia económica y política.

Obras viales: la obligación de contratar trabajo local

El plan de recuperación de rutas con una inversión de $3.350 millones puede ordenarse en tres ejes:

– Rutas principales: Trabajos de bacheo y mantenimiento en las rutas provinciales N°2, 5 y 20. Esta última, clave para el flujo turístico y productivo entre El Volcán y La Toma, incluirá además tareas de demarcación horizontal.

– Accesos estratégicos: Recuperación de la ruta 15 (tramo San Gerónimo – Los Manantiales) y el acceso por la ruta 45.

– Caminos productivos: Puesta en valor de 1.426 kilómetros de vías de tierra, esenciales para la salida de la producción rural y la conectividad de parajes aislados.

Una de las cláusulas determinantes en las licitaciones es la obligación de contratar mano de obra local. Esta condición busca mitigar el impacto de la recesión en los municipios donde se ejecutan las obras, para garantizar que el dinero circule en las economías regionales.

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