San Luis, la provincia que más hace para que la gente tenga vivienda propia

Un informe anual de la Fundación Tejido Urbano revela que tiene la mayor tasa de entrega de casas y escrituras por habitante del país. ¿La clave? Un modelo basado en recursos propios y empleo local.
8 de febrero de 2026

El último informe de la Fundación Tejido Urbano, que reúne datos de 2025, deja dos conclusiones claras: primero, las políticas habitacionales en Argentina avanzan a ritmos muy distintos según la provincia que se mire; segundo, cuando se ordena el mapa, San Luis es la que más hace para que sus habitantes accedan a la vivienda propia.

El informe determina qué hace cada jurisdicción según su población y cuántas viviendas entrega a partir de los fondos que recibe desde el gobierno nacional. San Luis, con unos 540.000 habitantes y 1.458 nuevas casas, alcanza 2,7 unidades por cada mil habitantes, el valor más alto de la Argentina. Supera a San Juan —que también muestra un desempeño fuerte— y también a Mendoza, que aparece tercera.

“La casa propia genera tranquilidad, fortalece a las familias, reconstruye el tejido social, brinda previsibilidad y permite planificar a futuro”, dijo el gobernador Claudio Poggi en uno de los actos de entrega de casas sociales del año pasado, palabras que repite desde que asumió en diciembre de 2023.

Pero otro dato relevante también explica el salto estadístico: San Luis no solo construye, sino que además facilita el acceso a las escrituras. En un país donde miles de familias viven décadas sin título, la provincia otorgó 6.000 en un año, lo que equivale a 11 por cada mil habitantes, un rendimiento inédito a escala nacional.

Esta regularización, que suele ser la parte más lenta de cualquier política habitacional, se convirtió en San Luis en una fortaleza política del Gobierno. El ranking también muestra quiénes logran convertir los fondos del FONAVI en resultados concretos. El Gobierno de Poggi recibió recursos suficientes para producir unas 414 viviendas, pero terminó entregando 1.458. En números simples: construyó tres veces más de lo que permitirían solo los fondos nacionales. Esa eficiencia aparece en cuatro provincias: San Luis, San Juan, Mendoza y Santiago del Estero. El resto queda lejos, incluso aquellas con presupuestos mucho más grandes.

La contracara llama la atención. Provincias como Misiones, Formosa o Santa Cruz aparecen con los peores desempeños, aun con disponibilidad de recursos. En el caso de CABA, la situación es más severa: el informe registra que no hubo entregas de vivienda nueva durante el período evaluado.

Para comprender cómo se sostiene este rendimiento, Todo Un País consultó al secretario de Vivienda de la provincia, Hugo “Pipo” Rossi, quien describió los pilares del modelo puntano. El primero es de rumbo político: “Una clave fue destinar recursos de la Provincia a la construcción de viviendas”, afirmó. Es decir, un rumbo que no depende solo del FONAVI ni está atado al ciclo económico nacional.

El segundo punto es territorial: “Muchos municipios actuaron como empresa constructora. Eso generó un círculo virtuoso con mano de obra local y compra de materiales en cada pueblo”. Según Rossi, esto multiplica el impacto económico y reparte el movimiento en toda la provincia.

El tercer eje es el programa Escriturá tu Casa, responsable del salto en regularización dominial. Rossi dijo que se removieron todos los obstáculos administrativos, heredados de la gestión anterior, que frenaban el trámite: “Se eliminó el bloqueo de las dos últimas cuotas, las tasas, los sellados y el derecho de escrituración, que podía equivaler al 30% del valor de la vivienda”. Además, se firmó un convenio con el Colegio de Escribanos para fijar honorarios muy por debajo de los valores habituales.

El cierre del panorama está puesto en 2026. “Estamos ejecutando el programa Tenemos Futuro, creado a partir de la Ley de Emergencia Habitacional — detalló Rossi—. Ya están en marcha viviendas nuevas y estamos finalizando la validación de datos para iniciar los créditos de autoconstrucción asistida”.

Cuando se combinan todos estos elementos —viviendas nuevas, regularización dominial, ejecución presupuestaria y descentralización municipal— aparece un patrón que el ranking confirma: San Luis no es la provincia más grande ni la más rica, pero sí la más activa en política habitacional cuando los datos se miran con rigor.

Las claves del modelo habitacional

El secretario de Política Habitacional de San Luis, Hugo “Pipo” Rossi, explicó a Todo Un País cuáles son los pilares que sostienen el desempeño de la provincia en el ranking nacional. Sus respuestas dejan ver un modelo de gestión que combina decisión política, financiamiento propio y una red municipal que ejecuta obra a escala local.

1. Política de Estado y recursos propios

Para Rossi, el punto de partida fue definir a la vivienda como un eje central de gobierno. “La variable clave fue haber convertido la política habitacional en una política de Estado y destinar una importante cantidad de recursos presupuestarios a la construcción de viviendas.”

La provincia financia la mayor parte de las obras con fondos propios, lo que le permitió avanzar incluso en un contexto de retiro de inversión nacional.

2. Municipios como motor económico

Rossi destaca el rol territorial: “Los municipios actuaron como empresa constructora en muchas localidades, lo que genera un círculo virtuoso con mano de obra y compra de materiales locales”.

El impacto es concreto: cada vivienda requiere cuatro obreros trabajando durante diez meses, además de proveedores locales. Para el funcionario, esta descentralización evita la salida de recursos hacia grandes constructoras y multiplica el efecto económico en cada comunidad.

3. Seguridad jurídica: de adjudicatarios a propietarios

La regularización dominial fue otro de los frentes que la provincia decidió encarar sin demoras. “Escriturá tu Casa es un programa tendiente a dotar de seguridad jurídica a quienes recibieron una vivienda construida por el Gobierno en los últimos años. El objetivo es transformar adjudicatarios en propietarios.”

Para lograrlo, la provincia eliminó las barreras económicas y administrativas:

• Se quitó el bloqueo de las dos últimas cuotas.

• Se eliminó el derecho de escrituración, que podía alcanzar el 30% del valor de la vivienda.

• Se suprimieron tasas y sellados.

• Se firmó un convenio con el Colegio de Escribanos que redujo los honorarios a menos de un tercio del valor habitual.

El programa tuvo una adhesión cercana al 90% de los escribanos matriculados, lo que aceleró miles de escrituras.

4. El rumbo 2026: vivienda como prioridad legal y presupuestaria

La agenda provincial ya tiene un marco definido por la Ley de Emergencia Habitacional, que obliga a destinar el 50% del presupuesto de obra pública a soluciones habitacionales.

Según Rossi, “para 2026 el Gobierno va a continuar con Escriturá tu Casa y va a ejecutar el programa Tenemos Futuro”. “Ya tenemos en marcha la construcción de 800 viviendas -agregó- y estamos terminando la validación de datos para iniciar los préstamos de autoconstrucción asistida.

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