Ya son setenta y cinco y cada vez que los funcionarios llevan la propuesta a una escuela se incorporan otros. Además, se puso en marcha una capacitación para docentes.
La población cada vez produce más desechos tecnológicos, lo que aumenta el riesgo de contaminación. En particular, a Pedro Ostanelli, estudiante de la escuela técnica N° 37 ‘Ingeniero Germán Ave Lallemant’, de Juana Koslay, se le ocurrió que, más que desecharlos, algo útil se podía hacer con computadoras y otros aparatos en desuso y abandonados. Así fue como se le ocurrió el proyecto ‘RAEECICLAR’, para recuperar esos residuos y reutilizarlos, además de brindar capacitación sobre ello. Su iniciativa ya es parte de la Red de Embajadores Ambientales, puesta en marcha por la Secretaría de Ambiente y Desarrollo Sustentable de la provincia, en la que cada vez se suman más estudiantes.
La Red fue puesta en marcha por la Escuela Ambiental Itinerante y cada día se suman nuevos alumnos con sus propuestas. Uno de sus propósitos es identificar a los alumnos interesados en problemáticas ambientales y que buscan impulsar proyectos que impacten a la comunidad, liderados por jóvenes, informaron las autoridades del área.
“Es un espacio participativo pensado para las juventudes. La educación ambiental es fundamental para que uno pueda diseñar y ejecutar cualquier política ambiental en San Luis”, señala Samay Galarza, del área de Embajadores Ambientales. Dijo que con la Red procuran que los estudiantes “puedan tener su voz, sus opiniones sobre esta cuestión, que puedan proponer y sean tenidos en cuenta, ya que son una actor fundamental en el cuidado del ambiente.
La joven señaló que al pensar en la juventud participativa e involucrada en el cuidado medioambiental no piensan en “generaciones futuras”, sino en “juventudes que hoy están viendo los problemas ambientales de su provincia y nos los comunican cuando recorremos su escuela; nos cuentan que hay basurales a cielo abierto, mascotización de animales salvajes, derroche de agua, falta de conexión y acceso a la energía, es decir, problematizan la realidad ambiental de su localidad”. Por ello en la Secretaría pensaron en abrir un espacio de participación ciudadana en el que puedan intervenir estudiantes en conjunto con sus docentes. El 22 de abril pasado -cuando se celebra el Día de la Tierra-, la responsable de la Escuela Ambiental Itinerante, Eugenia Pérez Cubero, dio a conocer el lanzamiento de una capacitación docente que la Secretaría puso en marcha gracias a un convenido con los Institutos de Formación Docente (IFDC) de San Luis y Villa Mercedes y la Universidad de La Punta (ULP).
Esta instancia de formación sobre pedagogía de la educación ambiental, aprobada mediante resolución por el Ministerio de Educación, está titulada “Desafíos del aprendizaje basado en proyectos para la construcción de ecociudadanía”.
Cada semana se suman más integrantes a la Red de Embajadores Ambientales. La semana pasada eran sesenta y ahora ya son setenta y cinco, le dijo Samay Galarza a Todo un país. “Tratamos de sumar estudiantes de cada escuela a la que vamos y siempre alguno se prende”, dijo la joven, entusiasmada.
En Nahuel Mapá, en el extremo sur provincial, Ahimará es la presidenta del centro de estudiantes de la Escuela Pública Digital. Con sus compañeras, en noviembre del año pasado, empezaron el ‘Proyecto Socio Comunitario’, que ya se integró a la red. Se trata de un espacio abierto a toda la comunidad de la localidad, en el que diagnostican y analizan los problemas del pueblo para luego encontrar soluciones de forma participativa entre vecinos y autoridades.
“Con nuestra determinación, compromiso incansable y el apoyo incondicional de cada miembro de nuestra comunidad podremos transformar a Nahuel Mapá en un lugar digno, próspero y ejemplar para vivir”, manifiesta Ahimará.
