Gendarmes de Tucumán frenaron la marcha de un colectivo, que trasladaba trabajadores “golondrinas” desde Salta a Mendoza, para hacer un control. El Escuadrón 55 realizaba el operativo en el Peaje Molle Yaco, ubicado sobre la Ruta Nacional Nº 9.
A los militares les llamó la atención la carga de uno de los pasajeros. Llevaba dos matafuegos muy pesados, que no coincidían con el habitual pesaje de la sustancia para extinguir las llamas.
Por eso entró en acción un perro antinarcóticos. El can reaccionó ante la sustancia extraña y después un escáner confirmó que los matafuegos tenían cuerpos extraños. Al abrirlos, los gendarmes encontraron ocho paquetes de distintos tamaños en cada uno. Eran 12 kilos de cocaína.
A pedido de un juez, decomisaron la droga y detuvieron al dueño de los tubos cilíndricos, un hombre de Bolivia.