El presidente de la FIFA, Gianni Infantino, envió un mensaje a las 211 asociaciones en el que aseguró que la creación de la filial FIFA Forward Enterprise (FFE) es «una oportunidad para crecer», con la que recibirán hasta 24 millones de dólares en el ciclo 2035-2038.
«Es una decisión importante que está en vuestras manos. Si decidís aceptar esta oportunidad cada asociación tendrá garantizado 20 millones de dólares, 22, 24 a través del programa FIFA FAST Forward por los tres próximos ciclos -hasta 2038-. Si decidís que no es el camino, el programa FIFA Forward seguirá según lo planeado, con 10 millones por asociación para el próximo ciclo», explicó.
En un largo mensaje, Infantino avanzó que las asociaciones recibirán información del proyecto por escrito; se comprometió a que cada beneficio que genere será para ellas e insistió en que su aprobación o no será una decisión democrática, que no implicará cambios en el gobierno del organismo.
Según dijo, la FIFA siempre conservará el control y la mayoría en la nueva entidad y tampoco habrá cambios en sus estatutos. «Antes de elegirme podían confiar en recibir 250.000 dólares al año o 3 millones en un periodo de tres ciclos, en 12 años. Ahora con FIFA Forward Entreprise recibirán hasta 86 millones en el mismo periodo, un aumento de casi 2.800 % y por primera vez FIFA comercializará sus eventos», afirmó.
Infantino destacó que JP Morgan, implicada también en el proyecto, junto a la firma Thrive Eternal, estima que el valor total de FIFA Forward Enterprise es de 20.000 millones de dólares e insistió en su deseo de que «el fútbol crezca de forma inclusiva, que cada país lo comparta y que cada federación pueda decidir con la misma posibilidad de progresar donde hay talento».
En su mensaje, el presidente de la FIFA recordó que sus 10 años de mandato el organismo superó la crisis más profunda, con una reforma de su gobernanza que la hace «la más moderna en el mundo del deporte» y que ha «democratizado» sus competiciones y logrado un récord de inversión para el desarrollo del juego.
«Quiero compartir el próximo paso. Optimizar la estructura financiera de esta inversión y obtener incluso más valor. La decisión les pertenece. Es vuestra oportunidad de avanzar si una mayoría lo decide», finalizó.
Europa se opone
La UEFA anunció que sus federaciones nacionales no participarán en las competiciones de la FIFA, tras la reunión para estudiar la propuesta del máximo organismo del fútbol mundial de crear una filial que comercialice sus eventos, entre ellos la Copa del Mundo.
«Como resultado del debate… ninguna selección nacional de la UEFA participará en ninguna competición de la FIFA mientras estas propuestas sigan vigentes, a menos que dicha propuesta se haya abandonado por completo y se hayan dado garantías vinculantes de que la FIFA nunca más abrirá su gobernanza ni sus competiciones a la propiedad privada», aseguró el organismo en su declaración a través de su aparato de comunicación tienen encomendada la gestión de este deporte».
Esto no es solo un profundo fracaso de liderazgo, sino una renuncia al deber de la FIFA como guardiana del fútbol mundial. Las federaciones nacionales de todo el mundo se enfrentan ahora a un ultimátum: aceptar la apropiación irreversible de las competiciones más importantes del fútbol o asumir las consecuencias. No se trata de una «decisión democrática», sino de una gobernanza basada en la intimidación: un acto de coacción indigno de una institución a la que se le ha confiado la gestión del fútbol mundial. Pero nuestra oposición va mucho más allá del proceso.
Punto por punto: la propuesta de FIFA
Repasamos los principales puntos de la propuesta, que se sometería a votación entre cada uno de los miembros que componen el máximo organismo del fútbol mundial y debería ser aprobado en forma mayoritaria para poder avanzar:
- FIFA Forward Enterprise (FFE)sería una filial propiedad de la FIFA y controlada por ella, que consolidaría los derechos comerciales y las operaciones de eventos de la FIFA.
- Gestionaría los derechos comerciales y las operaciones de eventos de la FIFA, abarcando todas las competiciones propiedad de la misma, así como el patrocinio, la retransmisión, las licencias y los proyectos futuros. Su mandato sería aumentar el valor de estas propiedades en beneficio de las 211 asociaciones miembro y a medida que aumenten estos ingresos también se incrementarán las distribuciones a estas.
- Los ingresos que genere FFE se destinarían a la FIFA y a sus federaciones asociadas para reinvertirlos en el deporte por medio del programa FIFA Forward.
- La financiación del programa FIFA Forward aumentaría de 8 millones de dólares por asociación nacional el ciclo 2023-2026 a 20 millones de dólares en el ciclo 2027-2030, lo que suma un total de más de 4.000 millones de dólares en las 211 asociaciones. Este incremento se financiaría con los ingresos comerciales adicionales que se prevé que genere el programa FFE.
- El Programa FIFA Fast Forward (FFFP) sería una nueva opción dentro de FIFA Forward, quepermitiría a cada asociación acceder a 20 millones de dólares adicionales en financiación durante el periodo 2027-2030, además de los 20 millones por ciclo que ya recibiría. Esto elevaríala financiación potencial para las asociaciones participantes a 40 millones antes del Mundial de 2030. Para el ciclo 2031-2034 la partida del programa FIFA Forward será de 22 millones y para el periodo 2035-2038 de 24 millones, para sumar un total de 86 millones con ambos durante un periodo de 12 años.
- FIFA Forward Enterprise (FFE) planea una captación inicial de capital de hasta 4.200 millones de dólares, con una valoración inicial de 20.000 millones, mediante la selección cuidadosa de inversores a largo plazo que adquirirían las participaciones minoritarias. Estos inversores actuarían como socios minoritarios a largo plazo. La FIFA mantendría el control exclusivo de FFE a través de su representación mayoritaria en el Consejo de Administración.
- Los inversores no tendrían representación en el Consejo de la FIFA, ni voto en el Congreso de la FIFA, ni participación alguna en las decisiones sobre asuntos como el formato, la frecuencia, la expansión de la Copa Mundial de la FIFA o cualquier otro asunto deportivo o regulatorio. Tendrían una participación en la propia FFE, que podrían vender durante futuros procesos de licitación supervisados por la FIFA.
- Las federaciones miembro no recibirán participaciones en FFE. La financiación propuesta proviene de los programas FIFA Forward y FFFP, no de una asignación de capital. Los proyectos están sujetos a aprobación, auditoría e informes.
- La financiación de los fondos adicionales de FFFP provendría de la venta de una participación minoritaria, sin control alguno, en FFE a un grupo geográficamente diversificado de inversores a largo plazo. Estos inversores serían seleccionados según criterios estratégicos, de gobernanza y a largo plazo bien definidos, mediante un proceso liderado por JP Morgan en colaboración con la administración de la FIFA
- 10. La propuesta no establece un rol futuro ni un paquete de compensación para ninguna persona en particular. FFE contaría con un equipo directivo y una junta directiva propios. Ninguno de estos puestos se ha cubierto aún. Si el proyecto recibe el apoyo y la aprobación de la mayoría de las federaciones mundiales y del Consejo de la FIFA, se llevará a cabo el proceso correspondiente para cubrir dichos puestos.
