Dispusieron que dos bancos dejen de descontar las cuotas correspondientes a dos préstamos que delincuentes le hicieron tomar a una clienta.
Al disponer que dos bancos dejen de descontarle a una clienta las cuotas de dos préstamos, por un total de ocho millones de pesos, que delincuentes le hicieron tomar mediante engaños, el juez de Garantías N° 3 de San Luis, Marcos Flores Leyes, señaló como fundamento que “el Código Penal faculta al juez a adoptar, desde el inicio de las actuaciones judiciales, las medidas cautelares suficientes para asegurar el ejercicio de un derecho y, a su vez, las medidas cautelares podrán tener como objeto hacer cesar la comisión del delito o sus efectos”.
“Nuestros propios órganos de alzada -los tribunales superiores- se han pronunciado sobre la amplia facultad conferida a los magistrados por imperio del artículo 23 del Código Penal en orden a disponer de todas las medidas cautelares conducentes a hacer cesar los efectos del delito”, agregó.
La medida fue elogiada por el abogado Santiago Calderón Salomón, representante de la mujer estafada. “Es bueno que la gente conozca que se puede usar, es una medida de no innovar, que dispone que mientras se investiga la estafa, el banco no haga ningún tipo de ejecución, embargo ni descuento a la persona que denuncia el fraude”, explicó.
El planteo de la víctima llegó a manos del magistrado el 6 de este mes, con la solicitud de la fiscal adjunta Alejandra Quiroga Nassivera de dictar, en forma urgente, la medida cautelar de no innovar.
Es el caso de una mujer que fue engañada por ciberdelincuentes el 22 de abril de este año. Alguien desconocido la llamó y le dijo que por error habían transferido cinco millones de pesos a su cuenta del banco Nación. Ella revisó y vio que efectivamente le aparecía esa suma en sus haberes. La persona se mostraba desesperada y le pedía que por favor devolviera el dinero. Ella, de buena fe, accedió. Le indicó que fuera devolviendo en distintas transferencias hasta completar los cinco millones. Hasta que, al querer hacer la tercera, le apareció un mensaje de que “hacía excedido los montos de transferencia” y no pudo completarla, contó la denunciante.
Tenían información de la víctima
“¿Usted tiene otra cuenta del banco Supervielle?”, le preguntó el desconocido. “Bueno, entonces transfiera esa plata a esa cuenta”, le indicó cuando contestó que sí. “Ahora me doy cuenta de que ellos ya sabían que yo tenía otra cuenta”, se lamenta la mujer.
Empezó a transferirles desde ahí, hasta que surgió el mismo inconveniente que con la otra cuenta. Entonces se transfirió a Mercado Pago y desde allí les envió el resto. Luego, el delincuente, que se hacía pasar por empleado del Banco Nación, puso en marcha la parte central de la trampa. Le dijo que para “dejar todo en regla” y que ella no tuviera problemas con la Afip, simulara la solicitud de un préstamo en Supervielle. Ella lo simuló. “Bueno, ahora veamos si funciona lo de hacer transferencias”. La mujer probó, vio que tenía dos millones y medio que antes no tenía y se los transfirió, siguiendo la indicación del supuesto trabajador bancario, de que era solo una prueba. “Entonces lo que hice no fue una simulación de préstamo, fue una solicitud”, le dijo. “No, quedese tranquila, es una simulación”, le contestó. Pero cuando ella le pidió su nombre y su DNI y le dijo que iría a averiguar al banco, el delincuente dejó de contestarle. Para entonces, en el sistema bancario ya figuraban dos solicitudes de préstamo a nombre de ella, uno en el Nación y otro en el Supervielle.
El juez dispuso ordenar a los bancos Supervielle y Nación “que se abstengan de descontar/debitar suma alguna y/o iniciar ejecución alguna, y/o retener y/o embargar sobre la cuenta sueldo de la denunciante las cuotas correspondientes” a los dos préstamos, otorgados a raíz del ardid de los ciberdelincuentes. Y sin las debidas medidas de control de las entidades crediticias.
