Hace tres semanas ya que Cristian Baigorria se fue de un centro de rehabilitación de Santa Fe. Pero desde, entonces, su madre, quien lo espera en Villa Mercedes, no volvió a saber de él. Está desaparecido. Por eso este viernes decidió no dejar pasar más el tiempo y fue hasta la comisaría más cercana a asentar una solicitud de búsqueda de paradero.
El hombre, del que su familia y conocidos no saben nada desde el 2 de agosto, tiene 27 años. La mujer se presentó en la Comisaría 40° y contó que su hijo estaba en Santa Fe, en REMAR, la organización sin ánimo de lucro que, entre otros problemas, ayuda a las personas a salir de sus problemas de adicciones.
Dijo que, hasta donde sabe, el pasado sábado 2 su hijo firmó el alta voluntaria del centro de rehabilitación y se marchó.
No obstante, en su sitio web, la ONG aclara que no es un centro de rehabilitación o un programa clínico con médicos o consejeros, donde realizan una desintoxicación con fármacos; sino que hacen «un trabajo de desintoxicación», al que llaman primera fase, y luego tratan de resocializar a la persona para que se sienta útil con algún oficio o tarea.

Baigorria mide 1,60 metro de altura. «Tiene cabello corto negro, es de contextura física delgada, tez morena, nariz prominente, ojos marrones. Tiene un tatuaje en el cuello del lado izquierdo, un piercing en la ceja derecha, un tatuaje en el antebrazo derecho de una persona abrazando a un niño», describió la mujer.
Ante cualquier información del hombre o de su posible paradero comunicarse al 911 o acercarse a la dependencia policial más próxima, solicitaron los voceros de Relaciones Policiales.