Un profesor será juzgado por abuso sexual en grado de tentativa y amenazas contra una estudiante de una escuela secundaria de la ciudad de San Luis. El juez de Garantía Nº 1, Juan Manuel Montiveros Chada, elevó a juicio la causa en la que la víctima es una adolescente que tenía 14 años al momento del hecho. El episodio habría ocurrido en 2024.
El juez Montiveros Chada presidió la audiencia de control de acusación en la participaron la fiscal de Género Nº 2, Antonella Córdoba; la defensora adjunta de Niñez y Adolescencia, Belén Suárez; y el acusado junto a su abogada defensora, Yanina Tonetti. Ese fue el paso previo a la elevación de la causa a juicio.
La oficina de Comunicación del Poder Judicial, al dar a conocer la información, señaló que omite la identidad del acusado con el propósito de proteger los derechos, la intimidad y la identidad de la adolescente. Debido a que el acusado era su profesor y los hechos investigados habrían ocurrido en el ámbito escolar, la difusión de su identidad podría aportar elementos que permitan identificar de manera directa o indirecta a la adolescente.
De acuerdo con la acusación presentada por la Fiscalía, el hecho habría ocurrido mientras la adolescente se hallaba en el establecimiento educativo. Según relató la fiscal, el profesor se acercó a la alumna, le dijo que era “muy hermosa” y que podía ayudarla “en muchas cosas” si se dejaba tocar. Luego, intentó besarla. La adolescente se levantó y se dirigió hacia la puerta y, en esas circunstancias, el hombre la tomó de un brazo y la amenazó: “Si le decís a alguien, te voy a hacer la vida imposible”. Después, la adolescente logró retirarse. La Fiscalía calificó el hecho como “abuso sexual en grado de tentativa, agravado por ser encargado de la educación, en concurso real con amenazas coactivas” y solicitó una condena de tres años de prisión.
Durante el control de acusación, la defensa pidió que la causa no avanzara a juicio y cuestionó distintos aspectos de la acusación y de la investigación.
La abogada Yanina Tonetti sostuvo que, luego de asumir la representación del acusado, no pudo acceder a la videograbación de la audiencia original de formulación de cargos, pese a haberlo solicitado en distintas oportunidades. Según planteó, el acta de aquella audiencia no contenía una descripción suficiente de los hechos y esa situación afectó el ejercicio del derecho de defensa.
También cuestionó la precisión de la acusación y la investigación realizada por la Fiscalía. Entre otros puntos, sostuvo que no se había determinado concretamente cuál habría sido el comienzo de ejecución del abuso sexual en grado de tentativa y afirmó que existían personas que se hallaban en la escuela al momento del hecho cuyos testimonios no habrían sido incorporados a la investigación.
