Vender la Casa de San Luis permitirá arreglar el hospital de Villa Mercedes

11 de abril de 2024

Mantener el palacete en Buenos Aires es muy costoso. La función que cumple la delegación no justifica tanta erogación. Como contrapartida, hay que atender necesidades en salud.

La ecuación es sencilla. El mantenimiento de la Casa de San Luis en Buenos Aires es muy oneroso y ya no cumple con gran parte de la función para la cual fue adquirida hace cuarenta años. Por otra parte, el dinero que cuesta sostenerla hace falta para atender una necesidad más importante, que es la salud pública en Villa Mercedes. Esa es, en pocas palabras, la fundamentación de la propuesta del gobernador Claudio Poggi de venderla.

Para eso envió un proyecto de ley a la Legislatura provincial. La iniciativa fue respaldada por distintos dirigentes, entre ellos Andrés Vallone. “Estoy de acuerdo con lo que propone el gobernador, porque no está planteando un capricho, sino una necesidad”, dijo.

La casona donde funciona la Casa de San Luis está ubicada en la calle Azcuénaga 1087, en una zona jerarquizada de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. El edificio de cuatro pisos tiene una superficie cubierta de 1.443 metros cuadrados, con ascensor, al menos dos baños por piso, salones de diferentes dimensiones y oficinas privadas.

Fue adquirida por la provincia en 1984. En esa época, todos los puntanos que viajaban a la capital federal necesitaban un lugar donde poder realizar trámites, que por entonces se hacían solamente en forma presencial y por medio de papeles. Por eso era necesaria una sede donde concretar todas esas actividades, que servían de asistencia a quienes viajaban desde el interior y a veces no contaban con más nexos o apoyo que el que les brindaban allí.

En la actualidad, como la mayoría de los trámites se realiza vía internet, el edificio resulta una inversión demasiado costosa en relación con las prestaciones que brinda a los sanluiseños. Y esto está a contramano de la política de austeridad y uso racional de los fondos públicos que pregona la actual administración provincial.

Por eso, la idea es vender esa casona señorial y adquirir un inmueble más modesto, ajustado a las actividades de la Casa de San Luis.

«La provincia no es la misma”

“Hay que manejarse de acuerdo a las oportunidades que nos brinda la nueva era, la tecnología”, manifestó Vallone. “Además -agregó- no estamos en la misma provincia de aquella época en que fue comprada esa casona, cuando en San Luis había una revolución industrial y se necesitaba un espacio en Buenos Aires donde hacer reuniones para conseguir inversores”. Ahora “estamos en el momento de mayor decadencia, con una provincia fundida, ha caído la recaudación, no recibe la misma la coparticipación, siete de cada diez chicos están bajo los niveles de pobreza y hay un 22,3% de desempleo”.

Entre otras funciones públicas, Vallone se desempeñó como secretario provincial de Turismo. Recordó que en el palacete de la Casa de San Luis en Buenos Aires solían organizar reuniones y “no es un edificio accesible, por ejemplo, porque todas las oficinas están en el primer piso y hay que subir por escaleras”.

Dijo que es apropiado pensar en una oficina moderna, accesible, como sede de la delegación puntana en la capital nacional. Y pensar en la prioridad de resolver las dificultades en salud pública dentro de la provincia.

En caso que la Legislatura apruebe la ley para autorizar la venta, el dinero recaudado mediante esa operación será destinado a poner en valor el hospital “Juan Domingo Perón”, de Villa Mercedes, y, además, apuntalar el resto de la infraestructura sanitaria de la provincia.

El policlínico villamercedino “fue dejado en estado casi de abandono por la administración anterior, al punto que sólo el 40% de sus instalaciones estaban operativas al 10 de diciembre”, señaló la Agencia de Noticias del gobierno provincial.

No te pierdas...