El reclamo de un grupo de vecinos puso en evidencia una práctica común en Villa Mercedes: la venta de terrenos sin los correspondientes servicios. El Municipio emitió un comunicado para alertar y advertir sobre los requisitos a tener en cuenta a la hora de comprar un lote.
Ayer a la mañana, un puñado de propietarios hicieron una protesta frente al estudio jurídico del abogado y desarrollador inmobiliario Vicente Cuesta, quien les vendió tierras en 2020 en cercanías del Kilómetro 4, con la promesa de llevar las prestaciones que faltaban en un plazo de nueve meses.
Sin embargo, seis años después, los compradores denuncian que todavía no cumplió su palabra y que no pueden habitar sus inmuebles por no contar con cuestiones esenciales, como la electricidad o el agua potable.
Joaquín Quevedo, uno de los damnificados, contó que firmó el contrato ante una escribanía el 3 de junio de 2020. “A mí me prometió que iba tener la luz y que hiciera mi casa, que construyera, que en dos meses iba a estar lista la obra.
Compró los postes y estuvieron como dos años tirados ahí y no pasaba nada. En todo este tiempo, lo único que hicieron fue poner los postes, los transformadores y los cables, pero seguimos sin luz”, reclamó.
El hombre contó que él actúo de buena fe y confío ante la oferta. Incluso vendió su auto para poder abonar el lote y se animó a construir una casa mientras esperaba la llegada de los servicios.
Pero que las conexiones siempre se retrasan y cada vez que consultan, se encuentran con una excusa diferente: “Siempre le echa la culpa a alguien diferente”, dijo.
Sostuvo que son aproximadamente 70 las familias que han comprado terrenos en ese sector y que todos se encuentran en situaciones similares: no pueden hacer valer sus inversiones porque no cuentan con las prestaciones básicas.
Por su parte, Cuesta aseguró que el problema se debe a que el loteo se originó a través de una sucesión que tiene 25 herederos, de la familia Cadelago. Sostuvo que tiene que por disposición de Catastro y Geodesia, tiene que actualizar las escrituras que datan de 1961 y que para ello debe abonar más de 1,5 millón de peso por cada manzana.
“No puedo avanzar hasta que no tenga todos los trámites terminados, estoy haciendo todos los planos. Alcancé a hacer 8 manzanas, una vez que termine con toda la escrituración a mi nombre, voy a poder avanzar con las obras. Tengo todo el material para electrificar, calculo que a finales de marzo o principio de abril, tendré todos los papeles listos”, prometió.
El Municipio, por su parte, emitió un comunicado para volver a recordar la normativa existente sobre la venta de terrenos. “Quienes deseen adquirir una propiedad, deben consultar el estado del inmueble en la oficina de Catastro, previamente a concretar la compra para constatar que cuentan con la habilitación y los servicios correspondientes”, informaron.
En redes sociales, una gran cantidad de usuarios comentaron y contaron sus propias experiencias, con desarrolladores inmobiliarios que les vendieron tierras sin contar con los servicios básicos, que son su responsabilidad.