Víctor García Garro no mira hacia atrás para quedarse en el pasado. Mira hacia atrás para recuperar canciones, volver a ponerlas en circulación y comprobar qué pueden decir hoy. Esa es la lógica que atraviesa su presente con Ciudadanos Ilustres, la formación que comparte con Guillermo Anzulovich, Javier Bentivegna y Gustavo Suárez y que vuelve a llevar al escenario parte del repertorio de Grupo Ciudad.
Es también la continuidad de una historia que comenzó a principios de los años 80, cuando hacer rock en San Luis implicaba componer, ensayar y tocar con recursos limitados, en una escena con pocas posibilidades de grabación y difusión.
Hoy, aquellas canciones vuelven a encontrarse con públicos que las recuerdan, pero también con otros que las escuchan por primera vez.
De Grupo Ciudad a su etapa solista
Grupo Ciudad se formó alrededor de 1981/82 y fue una de las referencias de aquella primera generación del rock puntano. García Garro fue voz, segunda guitarra y compositor en las distintas formaciones que tuvo el grupo, dentro de una propuesta que tenía una premisa clara: hacer canciones propias.
Esa premisa no era sencilla. Había pocos espacios, escasos medios de difusión y dificultades para acceder a equipamiento y estudios. Los músicos aprendían mientras hacían, compartían conocimientos y, cuando era necesario, viajaban a otras provincias para encontrar mejores posibilidades de grabación.
El repertorio fue creciendo hasta reunir unas quince canciones y, para registrar el primer trabajo formal, seleccionaron diez. En 1989 grabaron en Mendoza “Veintipico”, editado inicialmente en casete y posteriormente en CD.
De aquella etapa quedaron canciones como “Llegar a tiempo”, “Pacto con el diablo”, “Aunque mañana no estemos”, “Calles perdidas” y “Bicicletas nuevas”.

El grupo también llevó su música fuera de la provincia y llegó a presentarse en ATC -hoy Televisión Pública- en 1995. Después de Grupo Ciudad, García Garro participó de distintos proyectos y durante varios años integró Cuatro en Banda, donde trabajó con un repertorio de clásicos nacionales e internacionales de los 70 y 80.
Esa experiencia fue parte de un recorrido que no se detuvo. En 2004 llegó “Entre la lluvia y el sol”, un trabajo solista producido por Guillermo Anzulovich, con una búsqueda que incorporó elementos electrónicos y de funk en sus composiciones, además de versiones de “Balada N°1”, de Grupo Ciudad, y “Capitán Sueños”, de Pastoral.
Con Anzulovich comenzaría también la recuperación de antiguas canciones de Grupo Ciudad. Lo que inicialmente fue una tarea de restauración terminó convirtiéndose en una nueva manera de ponerlas en circulación.
Black Amaya, Los Comechingones y una nueva vida para las canciones
En ese camino apareció otro capítulo singular: su vínculo con Black Amaya, histórico baterista del rock argentino y estrechamente relacionado con Concarán, lugar que eligió para vivir hace unos años.
García Garro conocía esa historia y, cuando tuvo la oportunidad de encontrarse con Amaya, le entregó un CD. Poco después recibió un llamado del músico para comenzar a trabajar juntos.
De ese encuentro surgieron proyectos como San Luis Electric y San Luis Acoustic y, posteriormente, experiencias con Black Amaya y Los Comechingones, junto a músicos de distintos puntos de la provincia. En los últimos tiempos ambos volvieron a compartir escenario en Merlo.
El contacto con Amaya significó para García Garro una experiencia diferente, vinculada directamente con distintas generaciones y lenguajes del rock nacional. Tocaron en la emblemática Perla del Once, en la Ciudad de Buenos Aires y en otros puntos del país, además de la provincia. También fue una oportunidad para ampliar la mirada sobre sus propias composiciones.

Mientras tanto, Guillermo Anzulovich continuaba trabajando sobre las canciones de Grupo Ciudad, adaptándolas y generando nuevas sonoridades. De ese proceso nació Ciudadanos Ilustres, el proyecto que actualmente reúne a García Garro con Anzulovich, Javier Bentivegna y Gustavo Suárez.
García Garro canta y toca segunda guitarra; Anzulovich se ocupa de la producción, programación y teclados; Bentivegna de la batería -todos exintegrantes de Grupo Ciudad- ; y Suárez de las guitarras y coros, proveniente de La Nona.
La propuesta no busca reproducir el pasado de manera literal. Son canciones construidas principalmente en los 80, con elementos de los 70, pero interpretadas desde el presente. Para García Garro, en esencia, siguen siendo las canciones de Ciudad: él las interpreta como solista y la nueva formación las acompaña.
García Garro y Ciudadanos Ilustres se presentan regularmente en un bar céntrico de la capital. En sus actuaciones conviven quienes conocen aquellas canciones con quienes las descubren por primera vez.
El objetivo es que la banda llegue con sus interpretaciones a nuevos escenarios, logre mayor circulación y encuentre nuevos oyentes. También existe la posibilidad de avanzar con otro registro para plataformas digitales dentro del proyecto “Canciones Restauradas”.

El próximo desafío tendrá además un componente especial, ya que García Garro y Ciudadanos Ilustres fueron convocados como banda soporte para la presentación de The Police Men en la sala Hugo del Carril. Se trata de una formación que recrea el repertorio de The Police y que ya había llamado la atención del cantante durante su anterior presentación en San Luis.
Para esa noche, el grupo prepara una cuidada selección de canciones. Entre ellas estará “Aunque mañana no estemos”, señalada por Víctor como la composición de Grupo Ciudad que mayor difusión alcanzó. También podrían incluir temas que tengan alguna afinidad musical con el universo de The Police.
García Garro entiende que la mayoría del público llegará convocado por The Police Men. Por eso asume la participación como una oportunidad para mostrar al grupo y sus canciones ante una audiencia diferente y luego dejar el escenario para la banda principal.
Más de cuatro décadas después de aquellos primeros ensayos, la historia continúa. Las canciones cambiaron de época, de formato y de compañeros de escenario. Pero no dejaron de sonar.
