Cristian David Gregorio Suárez, el hombre de 42 años que el domingo pasado raptó y apuñaló a una joven embarazada, con lo cual provocó la muerte del bebé en gestación, fue imputado por tentativa de homicidio doblemente agravado, por el vínculo y por género. La Justicia dispuso su prisión preventiva por 120 días.
El intento de asesinato no es el único delito en el que incurrió Suárez ese día, cuando secuestró y agredió a Paloma, una chica de 18 años, en el barrio Eva Perón de San Luis: también cometió aborto, resistencia a la autoridad e incumplimiento de una orden judicial. Mientras se espera que la oficina de prensa del Poder Judicial brinde más detalles de la imputación, se infiere que el último de los delitos que le adjudican se debe a que tenía una restricción de acercamiento a la chica y la infringió el domingo, cuando la abordó para privarla de la libertad y atacarla.
Suárez fue conducido esta mañana a los tribunales para la audiencia de imputación. Fue poco después de que trascendiera la noticia que la víctima había perdido el embarazo, como consecuencia del apuñalamiento, pese a que en primera instancia los médicos del Hospital Central «Ramón Carrillo» habían logrado mantener a salvo la gestación.
Mientras tanto, la joven víctima de violencia de género continúa internada en terapia intensiva, en estado crítico.