Pasaron 11 años, de un hecho que ya se encamina a ser tan viejo como la injusticia si continúa como hoy. Al menos esa es la sensación de Tania Ponce, la expareja de Matías Quiroga, un futbolista sanluiseño que logró forjar carrera en distintos clubes argentinos y también en otros de menor renombre extranjero. La mujer lo denunció en 2015 porque cuando la relación entre ellos se rompió, él se desentendió de todo, incluso de algo que la Ley le marca claramente que no puede hacer oídos sordos. Ella inició un reclamo ante la Justicia por la cuota alimentaria que le correspondía y aún en el presente le corresponde al hijo que tienen en común.
La demanda sacó a la luz, según la querella, que ese sería solo uno de los tantos posibles delitos en los que incurriría el deportista, quien lleva una holgada vida en Mendoza y posee propiedades que, por obvias razones, no figurarían a su nombre.
La posibilidad de, aunque sea acariciar la Justicia, parece lejana o, al menos, así lo presiente luego de tantos años de litigio Tania. Pues denuncia que, de parte del Ministerio Público Fiscal (MPF), que debería representar los intereses de los ciudadanos, después de mucho pelear en los tribunales, al futbolista solo le formularon cargos por “incumplimiento de los deberes de asistencia familiar”, es decir, por dejar a la deriva a su hijo, que hoy tiene 17 años y una niñez marcada por el asma.
El rol de verdadero acusador lo asumió la querella, endilgándole y consiguiendo en las audiencias que el juez de Garantías en turno tuviera en cuenta las imputaciones por cinco delitos, entre ellos: ocultamiento de bienes, simulación de insolvencia y presunto engaño al sistema judicial.
El abogado aclaró que, si bien la investigación está en su etapa penal preparatoria, con «cinco hechos delictivos imputados al acusado principal», el manejo propio de la fiscalía no es certeza de que todo avance a la instancia de juicio, como suele suceder en el resto de las causas. «Insistimos en la necesidad de medidas urgentes que eviten la insolvencia fraudulenta y garanticen, finalmente, los derechos del adolescente», remarcó el letrado que representa a Tania.
Quiroga fue denunciado en el 2015, pero recién el 31 de octubre de 2023, a partir de una compulsa remitida por el Juzgado de Familia y Menores N° 2, la lucha de esa madre logró que, al menos, la Justicia virara la vista hacia un reclamo que ya acumulaba telarañas en los tribunales. Fue luego de un extenso y siempre desgastante conflicto judicial por alimentos, que significó más de una década de penosos litigios.
La querella no se detuvo en denunciar al deportista por ser un moroso alimentario, sino que también expuso «un entramado de maniobras destinadas a eludir el cumplimiento de las obligaciones alimentarias, incluyendo ocultamiento de bienes, simulación de insolvencia y presunto engaño al sistema judicial», le detallaron a Todo Un País.
El futbolista cuestionado que, aunque no es un astro mundial de la pelota, consiguió hacer dinero, tener una vida holgada, amasar propiedades en Potrero de los Funes y mantener gastos mensuales que rondan casi los 7 millones de pesos, precisó el abogado de Tania. Según la formulación de cargos, increíblemente impulsada por la parte querellante y no por la fiscalía, el jugador profesional durante años habría mantenido un alto nivel de vida, en tanto evitaba registrar bienes a su nombre y no informaba sus contratos laborales en distintos clubes del país en tiempo y forma.
A todo eso debe considerarse, manifestó el representante de Tania que el deportista posee otros ingresos, como complejos en Potrero de los Funes. Y, como si fuera poco, también se encargaron de hacer desaparecer toda evidencia que lo ligue con tal lugar, antes denominado «Ranquis», aseguró. Tras la denuncia, mencionado sitio y cualquier referencia al respecto simplemente se evaporó de las redes sociales.
El listado de bienes no termina allí, señaló. A lo largo de los últimos años realizó «compras de inmuebles». Pero, en paralelo, esos bienes y otros activos figurarían a nombre de su pareja. Por eso la querella ya le requirió a la Justicia que también investigue a esa mujer, por «tener evidencia y testigos claves que comprometerían a la misma así como a terceros». La pareja, para colmo, no registra ninguna actividad económica de modo formal, sin embargo, asegura estar al frente de la dirección de una clínica en la provincia de Mendoza.
Los delitos de «estafa procesal» y «ocultamiento de bienes» también podrían caberle a la mujer, en el hipotético caso de que la causa avance como espera la expareja de Quiroga.
«Todo evidencia una serie de demoras significativas, como audiencias de formulación de cargos fijadas y suspendidas en reiteradas oportunidades, desde agosto de 2024 hasta agosto de 2025, lo que implicó más de un año de dilaciones para avanzar en la investigación penal», manifestó el abogado de la denunciante. Recién en agosto del año pasado, tras innumerables llamados a audiencias a los que Quiroga hizo caso omiso, tuvo lugar la imputación.
Todos esos avances, en las imputaciones por el rosario de delitos contra el futbolista, fueron logros enteramente de la querella, algo que rara vez se ve, pues lo natural es que la fiscalía sea la que motorice las investigaciones. En un principio la fiscal instructora María del Valle Durán demostró iniciativa, reconoció el abogado querellante, pero «después no sé qué le pasó», expresó.
Por eso cuestionan sin tapujos el accionar del Ministerio Público Fiscal. Indican una notoria «falta de impulso investigativo, omisión en la producción de pruebas clave aportadas por la propia parte y una actitud que ha favorecido la inacción frente a conductas que afectan directamente a un menor de edad».
El hijo de Quiroga, hoy a un paso de cumplir la mayoría de edad, atravesó una niñez encandilada por un proceso judicial porque no recibía de su padre, un hombre acomodado, lo necesario para vivir. «En la última audiencia multipropósito (el chico) solicitó expresamente participar, evidenciando su comprensión de la situación y el impacto directo en sus derechos», reveló el letrado que representa a su madre.
“No solo se trata de una deuda alimentaria sino de una estructura sostenida de evasión que ha dejado a un hijo sin el respaldo que le corresponde, mientras el denunciado mantiene un nivel de vida completamente contradictorio con su situación declarada”, expresó Tania, que no deja de pensar en lo diferente que podría y puede resultar todo para su hijo si no tuviera que atravesar por esta lucha.
Comentaron que es un deportista nato, con un notable futuro en el vóley, que los cazadores de talento del club Boca Juniors ya captaron. Pero su problema respiratorio y la puja paralela que carga hace años, por ahora, traban ese prometedor y seguro merecido futuro.