El paradero de Yanina Belén Suárez ya no es un misterio. Dejó de estar desaparecida. Después de buscarla día y noche, cinco días consecutivos, el personal del Departamento de Homicidios, a cargo del comisario Sebastián Tula, y la Comisaría 8° la ubicó en un domicilio del barrio Estación de Villa Mercedes. No estaba herida, ni secuestrada y físicamente la encontraron muy bien. Cuando le preguntaron por qué estaba ahí, si no estaba privada de la libertad, y por qué no volvía a su casa, ella les respondió sin vueltas que no regresaba porque no quería hacerlo. En su casa, desde la madrugada del sábado, habían quedado sus hijos solos, todos menores de edad, a la buena de Dios.
Hallar a la mujer de 35 años y escuchar esa contestación de su parte fue casi como el popular chiste, estampado en tazas y remeras, de un gata con una gafas de sol y un pañuelo en la cabeza, con aires de diva de la época de oro de Hollywood, decir: «Llegué tarde porque no quería venir». Pero su desaparición no fue una broma. Movilizó a la Policía, motorizó a una fiscalía penal que, de por sí ya está tapada de trabajo, preocupó a una ciudad entera y, lo peor de todo, dejó a sus hijos desamparados. De hecho, fue uno de sus chicos quien solito se presentó el lunes en la Comisaría 8° e informó que ni él ni sus hermanos sabían nada sobre su mamá desde el sábado.
Aportó que la última vez que vio a su madre fue ese día, alrededor de las 5:30, cuando salió con una amiga, de su casa de San Cayetano al 100. No tenían manera de contactarla porque Suárez no tiene celular. En su domicilio había dejado hasta el documento de identidad y ropa.
Entre el lunes y el martes circularon mensajes falsos sobre su aparición y hasta hubo un llamado de otra mujer que dijo que estaba con ella y que estaba bien. Pero cuando la Policía se dirigió al lugar indicado, los atendió el padre de esa supuesta persona que había llamado y les dijo que ambas estaban en otro domicilio. Al ir donde les había referido los efectivos confirmaron que el sitio, en realidad, no existe.
Suárez fue localizada cerca del mediodía de este jueves, por calle Italia cerca del cruce con Lisandro de La Torre. Los policías procedieron de inmediato a trasladarla a la Comisaría 8°, para que declare y quede asentado «cómo fue la situación». La acompaña su madre. No obstante, la fiscal de instrucción 5, Gisela Milstein, le dio intervención al Juzgado de Familia de turno; pues todos estos días los hijos de la ex ciudadana desaparecida no estuvieron al cuidado ni de su abuela. Estuvieron solos.