Descubrieron que 10 ampollas de fentanilo fueron manipuladas. El contenido fue reemplazado por un líquido, que es analizado por la UNSL.
“Gracias a un control de rutina se salvaron vidas en Neonatología. Podría haber habido graves daños, gravísimos daños a chicos, a bebés que estuvieron internados”, aseguró la asesora legal del ministerio de Salud, Nora Ortiz Ponce, al respecto de las consecuencias que pudo tener el eventual suministro a pacientes del contenido de alguna de las 10 ampollas de fentanilo adulteradas, que fueron descubiertas en la Maternidad ‘Doctor Carlos Luco’ de Villa Mercedes.
Dos funcionarios del Ministerio de Salud dieron detalles del caso. Además del inicio de sumarios administrativos a personal del centro médico que tenía acceso a esa medicación, la Secretaría de Ética Pública hizo una denuncia en la fiscalía de turno de la Segunda Circunscripción Judicial.
El fentanilo es un potente opioide sintético utilizado como analgésico y anestésico.
La medicación adulterada estaba en un espacio de preparación de fármacos, dentro de Neonatología. Por protocolo, los fármacos son sometidos a un control en cada cambio de turno: hay cuatro turnos de seis horas. El fentanilo, que estaba en ampollas de vidrio, es una sustancia fotosensible. Cuando el personal de enfermería notó que el color de varias ampollas era distinto, las examinaron en detalle y vieron que habían sido rotas en el cuello, para vaciar su contenido original y colocar otro, y luego pegaron las partes con algún pegamento tipo ‘La Gotita’. Las ampollas fueron sometidas a un análisis. Determinaron que el líquido no es fentanilo y que tiene dos bacterias en proceso de cultivo. “Puede ser algún tipo de solución o agua de la canilla. No lo podemos saber”, dijo. Para el examen farmacológico enviaron el material a la Universidad Nacional de San Luis. Esperan que podrían demorar uno o los resultados de ese análisis, dos días.
