El legislador reveló que participó de una reunión donde el ex gobernador Rodríguez Saá confesó sus planes para perjudicar al nuevo gobierno. Además criticó “el despilfarro” tras las elecciones del 11 de junio de 2023.
El presidente de la Cámara de Diputados, Alberto Leyes, reveló que Alberto Rodríguez Saá, en los últimos meses de gestión como gobernador, avanzó con un plan que tenía como objetivo hacer fracasar el nuevo gobierno elegido en las elecciones del 11 de junio de 2023.
Leyes realizó esas afirmaciones en la sesión del ultimo miércoles donde la Cámara de Diputados rechazó el balance 2023 presentado por el gobierno de Rodríguez Saá que exhibió un déficit de 93 mil millones de pesos
“Muchos de los diputados hoy presentes en el recinto y otros que finalizaron su mandato el 10 de diciembre, fueron testigos de una reunión convocada por el entonces gobernador de la provincia (Alberto Rodríguez Saá) en la cual nos dijo que se iba a mandar un paquete de leyes que significaría el desguace de la Provincia que la iba a detonar y así asfixiar a un Gobierno elegido por el pueblo, generar la imposibilidad de disponer de fondos distribuyéndolos en distintos organismos y en menos de dos años tuviese que entregarlo”, dijo Leyes.7 “En esa misma reunión — agregó Leyes— se pretendió asegurar la mayoría de las cámaras mediante la modificación de la ley orgánica otorgando cargos vitalicios con altos sueldos a propuestas de los diputados y senadores. Ahora se ven en las Cuentas de Inversión el porqué de los gastos caprichosos e irresponsables, había una intencionalidad, se podía decir una estrategia política en detrimento de los intereses del pueblo”.
El legislador señaló que su afirmación “es fácilmente comprobable” y que solo basta con los sumarios de la Cámara del año pasado cuando ingresaron los proyectos para crear 53 nuevos cargos en la Legislatura y las reformas propuestas para la ULP y la , UPRO con presupuestos exorbitantes y designaciones pétreas con el objetivo de armar casi un gobierno paralelo, que le fuera poniendo trabas y complicaciones a la gestión del entonces gobernador electo Claudio Poggi
Sobre el informe que emitió el Tribunal de Cuentas en relación con los gastos de la anterior administración “resulta evidente el desmanejo, torpeza y perversión en la ejecución de los recursos que fueron conferidos por la ley madre, la de Presupuesto”, dijo.
“He escuchado legisladores que dicen que hay un superávit de 93 mil millones y otros que hay un déficit por la misma suma. Pero a mi humilde entender, en el 2023 existieron dos presupuestos, uno desde el 1o de enero hasta el 11 de junio y otro a partir del 12 de junio hasta 10 de diciembre. El primero se gastó o se ejecutó en forma prevista en el Presupuesto aprobado en el año anterior, pero en la segunda etapa y después del resultado electoral adverso el Gobierno realizó un reparto de fondos de manera indiscriminada e irresponsable”, aseguró.
El testimonio de Leyes resulto revelador, al margen de que la nueva gestión fue desanundando todas y cada una de las jugadas que intentó Rodríguez Saá antes de irse, desde la creación de nuevos cargos en la Legislatura hasta la designación de autoridades en la Universidad de La Punta. El legislador militó durante años en el espacio político que comandaron Alberto y Adolfo Rodríguez Saá. Y en los últimos tiempo dio un paso al costado para armar un espacio propio. “¿De qué justicia social hablamos cuando el Gobernador tenía de gastos reservados 2 millones de pesos por día y en ese momento un beneficiario de inclusión cobraba 60 mil, es decir, que lo que el ex mandatario gastaba en un día una persona del plan necesitaba más de 33 meses para ganarlo”, sostuvo.
En su extensa alocución Leyes recordó: “Lo que siempre nos distinguió y enorgulleció fue el orden financiero, la provincia era considerada una escuela de administración por las cuentas en orden, ahorros, fondos para afrontar las posibles crisis, por lo que después de perder las elecciones se liquidaron de manera irresponsable. No sólo los recursos previstos para 2024 sino que también es más grave aún, todo aquello que había sido obtenido por años y años de administración ejemplar, en sólo cinco meses se gastaron lo que costó tanto conseguir”.
Leyes señaló que Rodríguez Saá “malgastó” dineros públicos “equivalentes a un presupuesto anual completo de salud, a dos de educación y dos de seguridad ¿Cuántas viviendas se podrían haber hechos o móviles policiales se podrían haber adquirido? ¿Cuántas escuelas se podrían haber mejorado y copas de leche con esos 93 mil millones de déficit? La defensa técnica de las cuentas es muy importante, pero es tan o más significativa la defensa política de los gastos porque en definitiva es llevar a la práctica en cuánto mejoró o perjudicó a la gente el modo de invertir los fondos públicos”.
