La reserva privada “Piedra del Agua” vivió un momento único: el avistamiento de una numerosa bandada de cóndores que voló y se desplazó por tierra.
El rey de los Andes, incansable viajero, es una especie habitual en los corredores serranos de San Luis. Sin embargo, no es común verlo en bandada. En la reserva pudo observarse un grupo alimentándose y trasladándose por los cielos de las Sierras Centrales.
Con 2.702 hectáreas dedicadas a la conservación compatible con la producción, ‘Piedra del Agua’ constituye una imponente reserva natural, única por ser un pastizal de altura y perteneciente a su ecorregión Chaco Seco.
Propiedad de Raymond Florin y Lilian Brodtmann, el área natural combina la conservación y la producción en el imponente paisaje serrano que ofrece La Carolina.
Hoy, es una reserva natural que forma parte de la Red de Refugios de Vida Silvestre de la Fundación Vida Silvestre Argentina, es miembro de la Alianza del Pastizal y es parte del programa SARA de créditos de carbono de Ruuts. En un mismo espacio, integran la producción ganadera al pastizal natural, a través de un manejo holístico con pastoreo rotativo. También se abocan a la conservación del pastizal de altura (1.600 metros sobre el nivel del mar) y su fauna asociada.
Los pastizales producen sistemas radiculares robustos y profundos que, combinados con el pisoteo y abono del ganado durante el pastoreo, tienen grandes impactos para regenerar el pastizal natural.
En este circuito, se consideran los períodos de descanso y crecimiento.