La grave agresión física y verbal sufrida por una estudiante de 16 años el pasado domingo en la Plaza Sobremonte derivó en un profundo impacto social e institucional. A la denuncia judicial por ciberacoso y golpiza presentada por la familia de la menor se sumó la voz del Centro Educativo Nº27 «Gobernador Santiago Besso», que confirmó la activación de protocolos junto al Ministerio de Educación y el Juzgado de Familia.
Antecedentes de ciberacoso y el ataque en la plaza
El trasfondo del ataque comenzó a gestarse en las redes sociales. Según relató Edith Aldeco, madre de la joven agredida, la jornada previa al hecho su hija le mostró angustiada una serie de contenidos difamatorios difundidos en canales de mensajería. Se trataba de videos acompañados por canciones agraviantes dirigidas puntualmente a la menor.
El domingo a las 17:00, la joven concurrió a la Plaza Sobremonte para encontrarse con compañeros. Cerca de las 18:30, la madre recibió el alerta de uno de los estudiantes presentes informando que un multitudinario grupo de más de 30 jóvenes rodeaba y agredía físicamente a su hija. Al arribar al lugar, la víctima se encontraba junto a personal policial y una transeúnte que intervino para frenar el ataque, dado que los compañeros no intervinieron por temor.
Aldeco detalló además que, mientras su hija yacía en el piso, la madre de una de las agresoras le gritaba acusándola de generar conflictos y de tener denuncias previas. La madre de la víctima desmintió categóricamente cualquier sanción previa hacia la menor en la institución o en la policía, aclarando que la única presentación asentada es la denuncia actual por las agresiones recibidas.
Cuadro médico e investigación judicial
Tras el ataque, la adolescente fue trasladada de urgencia al hospital local con una severa crisis nerviosa, traumatismos y dolores en la zona cervical y craneal. Actualmente presenta un cuadro complejo con náuseas, vómitos, insomnio y falta de apetito, estado que se agrava al tratarse de una paciente con antecedentes cardiológicos y tratamiento psicológico previo producto de situaciones de acoso escolar vividas en otra escuela.
La causa se radicó en la Comisaría de Villa de Merlo y quedó a disposición del Juzgado con asiento en Concarán por la intervención de menores. En las próximas horas se solicitarán las grabaciones de las cámaras de seguridad públicas y privadas del perímetro para identificar formalmente a las autoras materiales y a quienes filmaron el hecho.

«Nos interpela como sociedad»: la postura del Colegio Santiago Besso
A través de un comunicado firmado por el Equipo Directivo del Centro Educativo Nº27, la institución expresó su «más profundo repudio ante todos los hechos de violencia», confirmando que la víctima fue agredida por otras alumnas del mismo establecimiento.
Desde el colegio ratificaron la elevación del caso ante el Ministerio de Educación y el Juzgado de Familia para abordar la situación institucionalmente, remarcando la necesidad de trabajar de forma colectiva entre familias, escuela y comunidad para no naturalizar la violencia ni buscar culpables a través de rumores:«La escuela debe ser, ante todo, un espacio de cuidado, respeto, escucha y protección para todos. Lo sucedido nos interpela como institución, como familias y como sociedad. Necesitamos construir espacios cuidados donde nuestros chicos y chicas puedan expresarse, poner en palabras lo que sienten y pedir ayuda», concluye el documento.