El ministro de Economía, Luis Caputo, salió a aclarar a través de sus redes sociales el estado del préstamo por US$20.000 millones que había anticipado semanas antes de las elecciones. Sostuvo que se trataba de una herramienta “opcional” destinada a una operación de manejo de pasivos y que, finalmente, el Gobierno resolvió no utilizarla debido al cambio en las condiciones del mercado.
La explicación surgió luego de que volviera a circular un video de una entrevista de octubre, en la que Caputo aseguraba que el equipo económico trabajaba en “otra facilidad por otros 20.000 millones” con apoyo de Estados Unidos, particularmente del asesor Scott Bessent. Según detalló ahora, ese financiamiento solo se activaría “si era necesario”.
Con este mensaje, el funcionario contradijo la versión publicada por The Wall Street Journal y replicada por medios internacionales, que atribuían la cancelación del plan a la negativa de bancos privados a ofrecer las garantías requeridas.
Caputo enfatizó que la decisión fue del Gobierno y que responde al comportamiento reciente de los mercados. “Post elecciones, dado que los mercados reaccionaron muy favorablemente, nos parece que es mejor señal poder hacer lo que estábamos considerando sin esa ayuda adicional”, escribió en X, en alusión a que el Ejecutivo considera que ya no necesita un blindaje externo.