Los dos vecinos del barrio Virgen de Luján, de la ciudad de San Luis, que asesinaron a puñaladas y golpes a otro, dos semanas atrás, fueron enviados a la Penitenciaría provincial, con prisión preventiva.
Nicolás Sebastián Garro y Matías Alejandro Lucero están imputados por el homicidio de Gastón Alejandro Alcaraz, ocurrido el 18 de abril en el barrio ubicado en la zona sur, separado del barrio Monseñor Tibiletti por la calle Chacho Peñaloza.
La defensa pidió el corte de la prórroga de detención que había solicitado antes, para buscar pruebas, de modo que la jueza de Garantía Nº 4, Luciana Banó, realizó la audiencia para resolver sobre los acusados.
Tras escuchar los argumentos de la defensa, Banó tuvo por formulados los cargos y dispuso la prisión preventiva de ambos, por el plazo de 120 días, conforme a lo solicitado por el Ministerio Público Fiscal (MPF). Tuvo en cuenta la gravedad del hecho, la pena en expectativa, el riesgo de fuga y la necesidad de resguardar la producción de prueba, por lo que entendió que la prisión preventiva resulta una medida proporcional y razonable en esta etapa inicial del proceso.
Garro fue señalado por la fiscalía como autor material del delito de homicidio simple, mientras que a Lucero le atribuye el rol de partícipe necesario. Ambos fueron asistidos por la defensora oficial en lo Penal Nº 2, Nadia Agúndez, junto al defensor adjunto Diego González Zunino.
Durante su intervención, la defensa cuestionó la solidez de la acusación y la calificación legal provisoria. Sostuvo que existen dudas sobre la mecánica del hecho, la participación de los imputados y la posible intervención de otras personas.
La investigación está a cargo de la fiscal de instrucción en lo Penal Nº 6, Linda Maluf, junto a la fiscal adjunta Roxana Alcaraz. Según relató Maluf durante la audiencia inicial del caso, realizada el domingo 19 de abril, el hecho ocurrió alrededor de las 2:40 de la madrugada. En ese momento, los imputados estaban junto a la víctima cuando se desató una discusión que derivó en la agresión.
De acuerdo con la acusación, Lucero se dirigió a su casa, tomó un cuchillo tipo carnicero y se lo entregó a Garro, quien apuñaló en reiteradas oportunidades a Alcaraz, provocándole múltiples heridas. Aun cuando la víctima cayó al suelo, ambos continuaron golpeándolo hasta que la intervención de vecinos —que arrojaron piedras— logró interrumpir el ataque.
Luego, los acusados intentaron fugarse. Garro fue detenido a pocos metros con el arma en su poder, mientras que Lucero fue aprehendido más tarde por personal policial.
Alcaraz fue trasladado al Hospital Central “Ramón Carrillo”, donde murió dos horas después.