Un automovilista que chocó a otro automóvil y a un ciclista, en una avenida de San Luis, no quiso quedarse a ver las consecuencias. Huyó, pero en el escenario del siniestro perdió una de las chapas patente, lo que permitió que la Policía lo ubicara poco después. Cuando le controlaron la alcoholemia comprobaron que había salido a manejar luego de haber tomado demasiado: tenía 2,92 gramos de alcohol por litro de sangre.
El percance vial se produjo a las dos y media de la tarde del miércoles, en la esquina de la avenida Italia y la calle Almirante Brown de la capital puntana. Fue causado por un hombre de 45 años que conducía un Fiat Argo por calle Almirante Brown, de este a oeste.
En el cruce con Italia, embistió a un auto Chevrolet Ónix que era conducido por un hombre de 40 años y la bicicleta en la que iba un hombre de 55 años, trabajador de la empresa OCA, quienes circulaban por la avenida hacia el sur.
Ni bien ocasionó el doble impacto, el conductor del Argo huyó hacia el oeste por Almirante Brown, pero tuvo la mala suerte de que por los golpes se le desprendiera una de las chapas con la matrícula del auto.
El ciclista resultó lesionado y fue trasladado en una ambulancia del Sempro (Servicio de Emergencias Médicas Provincial) a la Clínica Italia. En tanto, el conductor del Chevrolet Ónix no requirió asistencia médica.
Policías de Accidentología Vial le realizaron el alcotest al hombre de 40 años que conducía el Ónix y dio resultado negativo.
Además, con el número de patente del Argo del conductor prófugo y otros datos y pruebas recolectados en el lugar del choque, los efectivos de Accidentología concurrieron al domicilio del automovilista, lo ubicaron allí y y le midieron la alcoholemia: tenía 2,92, un índice muy alto, más allá de que en San Luis el requisito para conducir es cero alcohol en sangre.
La Policía determinó secuestrar los tres vehículos involucrados en el hecho.









