L a causa que investiga al jefe de Gabinete, Manuel Adorni, por presunto enriquecimiento ilícito suma nuevos movimientos. El fiscal Gerardo Pollicita citó a declarar al contratista que realizó refacciones en la vivienda del funcionario, ubicada en el country Indio Cuá, en Exaltación de la Cruz.
Según se pudo saber, Matías Tabar, representante de Grupo AA, deberá presentarse el 24 de abril a las 9 en Comodoro Py. También fueron convocadas las jubiladas que intervinieron en la operación de compra de un departamento en Caballito.
El fiscal solicitó documentación vinculada a la obra: presupuestos, contratos, facturación y comprobantes de pago, además de registros de comunicaciones entre Adorni y su esposa, Bettina Angeletti, titular del inmueble. Asimismo, requirió detalles sobre las formas de pago -efectivo, transferencias o cheques- y datos de cuentas bancarias, billeteras virtuales y movimientos asociados.
Otro eje de la investigación apunta a determinar quién abonó los 5.000 dólares correspondientes a la tasa de ingreso al barrio privado en noviembre de 2024. La administración deberá presentar comprobantes e identificar al pagador.
En paralelo, fueron citadas las jubiladas Claudia Sbabo y Beatriz Viegas, junto a Pablo Martín Feijoo y el vendedor Juan Consentino. Deberán presentar documentación que respalde el origen de los fondos utilizados en la operación.
Las jubiladas, quienes le vendieron el departamento a Adorni, se lo habían comprado a Hugo Morales, exjugador de fútbol, y en noviembre pasado se lo vendieron por 230 mil dólares al jefe de Gabinete. En primera instancia, a la hora de escriturar recibieron un adelanto de 30 mil dólares y le financiaron los restantes 200 mil a través de una hipoteca privada y sin intereses. El vencimiento de la misma tiene fecha para el próximo mes de noviembre.
La escribana habló de una operación entre conocidos
La escribana Adriana Nechevenko volvió a referirse a las operaciones inmobiliarias vinculadas al jefe de Gabinete, Manuel Adorni, en medio de la investigación judicial en curso. En declaraciones, rechazó la existencia de supuestos préstamos de dinero y sostuvo que la transacción se desarrolló en un marco habitual entre las partes involucradas.
“No hubo dos personas que le prestaron plata”, afirmó, al tiempo que explicó que la dinámica de la operación fue distinta a la planteada públicamente. Según detalló, las propias vendedoras habrían acordado cobrar solo una parte del monto total al inicio y diferir el resto del pago a un plazo de un año, como parte de un acuerdo directo entre las partes.
Nechevenko también remarcó que su intervención se limitó al plano profesional y que no tuvo injerencia en la relación entre comprador y vendedores. En ese sentido, fue contundente: “¿Quién trajo a las vendedoras? Él. Yo no”. Además, aclaró que desconoce si hubo participación de inmobiliarias en la operación.
Por último, la escribana subrayó que la transacción se concretó en un contexto de confianza previa, ya que existía un vínculo entre las partes. “La operación se hizo porque son conocidos amigos. El hijo de una de las vendedoras es amigo de Adorni”, explicó, reforzando la idea de que no se trató de una maniobra irregular sino de un acuerdo entre personas con relación previa.