Claves para acompañar a niños y jóvenes víctimas de grooming

15 de abril de 2024

Es importante que madres, padres y cuidadores se interioricen sobre cómo operan quienes perpetran este tipo de delitos, que mantengan una comunicación abierta y sin juicios con las víctimas y que busquen ayuda profesional para superar el trauma.

El grooming —es decir, el acoso a niños, niñas y adolescentes a través de medios digitales, consistente en acciones desplegadas generalmente por personas adultas para establecer contacto con fines sexuales— es una amenaza creciente en la era digital. Y el apoyo emocional de madres, padres y cuidadores es fundamental para que las víctimas puedan salir adelante. En ese contexto, la gestión de emociones es una herramienta crucial para contener y acompañar ante esta modalidad de acoso y abuso en línea.

Según los especialistas, hay algunas estrategias que pueden ser muy útiles para que madres, padres y personas que cumplen roles de cuidado puedan abordar esta difícil situación. Conocimiento y educación: dado que el grooming opera en internet, es importante educarse sobre las tácticas utilizadas por los depredadores en línea, los signos de advertencia de que un niño o adolescente está siendo víctima de este tipo de delito y cómo pueden abordar la situación de manera efectiva. Comunicación abierta y sin juicios: es importante propiciar un ambiente donde los chicos se sientan seguros y cómodos para hablar sobre sus experiencias en línea. Los padres deben mantener la comunicación y estar dispuestos a escuchar sin juzgar. Es importante que los niños sepan que no serán castigados por compartir sus preocupaciones y que siempre tendrán el apoyo de sus los adultos que constituyen su entorno afectivo.

Validar emociones: las emociones de los niños, niñas y adolescentes víctimas de grooming pueden ser complejas y abrumadoras. Es crucial que los padres validen los sentimientos de sus hijos, reconociendo su confusión, miedo o dolor. Validar las emociones de los niños les ayuda a sentirse comprendidos y les brinda un sentido de seguridad emocional.

Fomentar la resiliencia: ayudar a los niños y jóvenes a desarrollar habilidades de afrontamiento y resiliencia es fundamental para su recuperación. Esto puede implicar enseñarles estrategias para lidiar con el estrés y la ansiedad, generar actividades que promuevan la autoestima y la confianza en sí mismos y proporcionarles un entorno de apoyo emocional.

Buscar apoyo profesional: en muchos casos, puede ser beneficioso buscar acompañamiento profesional para los niños y sus familias. Un terapeuta especializado puede proporcionar orientación y apoyo adicional para ayudar a las víctimas a procesar sus experiencias y desarrollar habilidades para superar el trauma. Autocuidado de los tutores: los padres, madres y cuidadores también deben proteger su propia salud emocional mientras acompañan a sus hijos en este proceso. Esto implica buscar apoyo en su red de amistades y familiares, participar en actividades que les posibiliten relajarse y recargar energías y buscar ayuda profesional en caso de ser necesario.

La gestión de emociones por parte de los padres y cuidadores juega un papel central en la recuperación de las víctimas de grooming. Al proporcionar un entorno de apoyo emocional, validar las emociones de los niños y buscar ayuda profesional cuando sea necesario, los padres pueden desempeñar un papel fundamental en el proceso de sanación de sus hijos.

En Argentina hay dos líneas para habilitadas para casos de grooming: el 137 o el 102. Se puede llamar las 24 horas, los 365 días del año para obtener información y asesoramiento o para denunciar grooming. Además, si una persona sospecha que un niño, niña o adolescente es víctima de grooming o explotación sexual, puede comunicarse por WhatsApp al 11-3133- 1000. En esa línea nacional y gratuita, el Equipo Contra las Violencias Digitales del Ministerio de Justicia brinda asesoramiento y acompaña hasta el momento de hacer la denuncia.

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