El tamaño, la cantidad y calidad de la producción hizo celebrar a los agricultores. En Sol Puntano, cosecharon zapallos de la variedad “Plomo” con un peso promedio de 14 kilos.
La siembra, en primavera y verano tras las heladas, dio sus frutos y fue el momento de recolectar los ejemplares. “Este año hemos logrado mantener el terreno suelto y libre de malezas, lo que ha permitido que los zapallos crezcan saludables y robustos”, comentó a la ANSL José Arredondo, quien es parte del equipo técnico de Sol Puntano. Y subrayó la importancia del riego moderado y frecuente, para asegurar el éxito.
El zapallo necesita entre 130 y 160 días para ser recolectado después de la siembra. Y de allí, al arte de la gastronomía en la mesa.
Luego de la exitosa cosecha, en el predio experimental esperan impulsar aún más el cultivo del zapallo plomo en la región.
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