Crece el monotributo pero alertan sobre la precarización

24 de julio de 2025

Una de las razones por las que el empleo no cayó bruscamente pese al ajuste del gobierno de Javier Milei es el crecimiento del trabajo independiente a través del monotributo. Muchos jóvenes profesionales optaron por esta herramienta para sostener ingresos, mientras que para las empresas fue una alternativa viable ante los elevados costos laborales.

Sin embargo, expertos advierten que la expansión del monotributo evidencia una creciente precarización del empleo. Según datos oficia es, entre 2011 y 2024, el 37% del aumento en aportantes al sistema se explica por este régimen. Para las compañías, representa una forma de contratar sin asumir las cargas patronales del empleo formal.

Hoy hay 2,5 millones de monotributistas y autónomos, frente a los 1,7 millones de hace tres años. Este salto refleja cómo se busca generar más ingresos en un contexto de fuerte suba de tarifas, salud, transporte y servicios.

Según el economista Esteban Domecq, dos de cada tres nuevos empleos son informales o autónomos. En muchos casos, se trata de trabajadores en condiciones de falsos independientes. A su vez, la Secretaría de Trabajo señaló que el monotributo, aunque formal en términos fiscales, no garantiza una inserción laboral estable ni derechos como asalariado.

El fenómeno afecta sobre todo a trabajadores con formación: el 65% del crecimiento del trabajo monotributista o autónomo se concentra en personas con estudios terciarios o universitarios, completos o incompletos. El dato evidencia cómo incluso perfiles calificados no logran acceder a empleo formal.

El monotributo, creado en 1998 para facilitar la inclusión fiscal, se consolidó como única salida para miles de trabajadores. Pero su uso masivo pone en evidencia las fallas estructurales del mercado laboral argentino. En este escenario, el Gobierno analiza una reforma para permitir mayores aportes previsionales a los monotributistas, aunque aún sin definiciones concretas.

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