Una investigación periodística puso en foco la vinculación familiar de la Jueza con autoridades del Grupo de Acción Financiera Internacional (GAFI)
Según una reciente investigación periodística, la jueza Gretel Diamante, presidenta del Tribunal Oral Federal N°2 de Mendoza que juzga a Walter Bento, ha seguido las audiencias por teleconferencia y es madre de Juan Cruz Ponce, secretario adjunto del GAFI.
Además, negó a la defensa de Bento el acceso a informes clave de GAFILAT, generando dudas sobre la transparencia del proceso. El juicio contra el ex juez federal Walter Bento, acusado de liderar una asociación ilícita dedicada a recibir sobornos a cambio de favores judiciales, ha revelado detalles que generan preocupación sobre la imparcialidad y transparencia del proceso.
La presidenta del Tribunal Oral Federal N°2 de Mendoza, la jueza Gretel Diamante, ha seguido las sesiones del juicio por teleconferencia, una modalidad inusual que ha suscitado interrogantes sobre su impacto en la conducción del proceso.
Además, una reciente investigación del periodista Matías Ruiz del medio El Ojo Digital, se ha señalado que la jueza Diamante es madre de Juan Cruz Ponce, quien se desempeña como secretario adjunto del Grupo de Acción Financiera Internacional (GAFI), organismo que establece estándares globales para combatir el lavado de activos y la financiación del terrorismo.
Recientemente, el GAFI decidió mantener sin cambios la calificación de Argentina en relación con la lucha contra el lavado de dinero y la financiación del terrorismo, bajo la condición de que el sistema judicial argentino incremente el número de condenas por estos delitos.
En este contexto, surgen sospechas sobre una posible influencia del GAFI en el proceso contra Bento, especialmente considerando que la jueza Diamante denegó a la defensa del exjuez el acceso al informe elaborado por el Grupo de Acción Financiera de Latinoamérica (GAFILAT), argumentando que su incorporación como prueba no era procedente según la normativa vigente.
“La relación familiar entre la jueza y un alto funcionario del GAFI, sumada a la negativa de admitir el informe de GAFILAT como prueba, plantea dudas sobre la imparcialidad del tribunal y la transparencia del proceso judicial”, se puede leer en el articulo.
Es fundamental que los magistrados mantengan una conducta intachable y eviten cualquier apariencia de parcialidad para preservar la confianza pública en el sistema de justicia.
La situación actual en el juicio a Walter Bento resalta la importancia de garantizar procedimientos judiciales justos y transparentes, libres de influencias externas, para asegurar que se haga justicia de manera imparcial y conforme a la ley.