El ataque ocurrió hace un mes, pero uno de los presuntos agresores fue arrestado hace un par de días y ya fue trasladado a tribunales para ser imputado. En la audiencia, el fiscal instructor 4 de Villa Mercedes, Leandro Estrada, enumeró las pruebas con las que cuenta para sostener que el detenido fue una de las personas que el 28 de junio atacó en patota, con golpes y puñaladas a otro joven, a la salida de una fiesta. La víctima estuvo en terapia intensiva cinco días. Tenía más de 14 heridas, siete de ellas punzocortantes. Para el representante del Ministerio Público Fiscal (MPF) no hay dudas de que se trató de un intento de homicidio.
Por eso al finalizar su exposición, Estrada le solicitó al juez de Garantías 2, Matías Farinazzo Tempestini, que acepte la formulación de cargos por «homicidio agravado por ensañamiento en grado de tentativa» y adelantó que también pedirá que lo encarcelen por tres meses.
Pero tanto la imputación como la posible prisión preventiva serán resueltas el próximo miércoles, cuando venza la prórroga de ocho días que requirió el abogado defensor, Vicente Cuesta.
El fiscal relató que la agresión sucedió a las 6:05, en calle Leonismo Argentino, entre Salta y Edison. La víctima y un grupo de amigos habían ido a una fiesta en un comercio de avenida Presidente Perón y Salta. Al salir todos, el damnifcado fue arremetido por una patota.
Algunos de los que integraban el grupo de agresores no fueron identificados, pero Estrada indicó que uno de ellos sí y es el hombre que está detenido. La prueba crucial que lo complica es un video de una cámara de seguridad. La filmación captó el ataque y también al detalle cómo lucía el sospechoso. Ese dato luego fue confirmado, junto con su identidad, por dos muchachos que acompañaban a la víctima.
En el registro fílmico «se ve claramente cómo un joven de pantalón claro atacó con trompadas y patadas a otro, el cual cayó al suelo», describió el funcionario público. Aún cuando yacía en el suelo la paliza siguió. Los golpes eran sistemáticos, uno detrás del otro, y «el agresor utilizaba un arma blanca en la mano».
El fiscal remarcó que de no haber intervenido otras personas para frenar el ataque, el damnificado hubiera fallecido. «Sufrió más de catorce heridas, siete de ellas punzocortantes», señaló y agregó que tuvieron que operarlo de urgencia. Por fortuna, ahora está fuera de peligro.
