En la Villa de Merlo causó pesar la noticia de la muerte de Héctor Ambrosio ‘Tito’ Falco, un vecino que fue dirigente político y social y un activo partícipe en iniciativas que tuvieran que ver con el progreso, no solo de esa ciudad sino también de otras poblaciones de San Luis.
‘Tito’ era hermano de don Julio Falco, otro destacado dirigente. Ambos fueron fundadores del Movimiento de Integración y Desarrollo (MID) en la provincia de San Luis.
Su hijo Esteban lo despidió con palabras cargadas de cariño y admiración: «Con el corazón lleno de tristeza, queremos compartir la partida de nuestro querido papá. Fue un hombre lleno de amor, ejemplo de vida y un pilar fundamental para nuestra familia. Nos deja recuerdos hermosos, enseñanzas que nos acompañarán siempre y un amor que nunca se irá».
Los restos de ‘Tito’ Falco fueron velados este martes de 8 a 16 horas en la sala de la Cooperativa Telefónica de Merlo, y luego recibieron sepultura en el Cementerio Parque.
‘Tito’ Falco fue diputado provincial durante dos periodos consecutivos, entre 1993 y 2001. Antes, en el regreso de la democracia, fue concejal en Villa de Merlo de 1983 a 1987, cuando ese trabajo para la comunidad era ad honorem, recordó su hijo Esteban al ser consultado por Todo un país. Además fue mecánico, dueño de un taller ubicado en la Avenida del Sol; agente de Renault en Villa de Merlo; dueño de «Roka’s», una recordada discoteca que funcionó entre 1987 y 1992, con su socio, Luis Alberto Milozzi; y fundador, con él, de la radio FM del Sol, 96.3.
Además, fue presidente del club Casino, de Merlo, y fundador, en 1990, del club náutico de ‘La Huertita’, en el departamento San Martín, del que fue presidente treinta y dos años. En la actualidad, la presidencia de esa entidad está a cargo de Esteban, su hijo.
En pocas palabras, el descendiente de don ‘Tito’ Falco, que sigue sus pasos como dirigente del club ‘La Huertita’, compartió con este medio una breve mención de todo lo que significó su padre para la comunidad, por la entrega que brindaba: «Podría estar horas hablando de todo lo que mi viejo hizo en su vida. Empezó a venir a Merlo cuando acá no había nada, ni luz eléctrica. Hizo muchas cosas, es impresionante el tiempo, la dedicación y la plata de su bolsillo que ponía para las instituciones. Mi mamá se sabía enojar por tanta dedicación que mi padre le ponía a todo eso en lo que se involucraba y por lo cual no cobraba un peso», recordó.