El ADN de la Scaloneta está bien identificado

Los vigentes campeones del mundo se mueven en esta Copa del Mundo con otro ritmo. Llegan a semifinales con valor agregado.
14 de julio de 2026
Será de azul...de aquel 10 a este 10. Las emociones ya desbordan los cuerpos.

La vida y el fútbol son dinámicos. Para transitarlos, se necesitan serenidad, paciencia y autoestima.

El ADN de la Scaloneta versión Mundial 2026 se sustenta en esos tres principios.

¿Qué es la autoestima? Tener una visión tranquila de quienes somos, con virtudes y defectos.

La Selección Argentina de fútbol juega con una marcha menos, por las dificultades físicas con la que arribaron muchos futbolistas, pero tiene una neurona más.

Al ritmo de su capitán y bandera, los albicelestes (que el miércoles lucirán de azul, como en aquel 2-1 «Maradoniano» de México ’86) son el espejo de Leo Messi: el tiempo transcurrido apenas le hizo acumular juventud.

Esta Scaloneta no te va a atropellar por las bandas, no te va a perforar con juego asociado, ni te va a proponer un mano a mano en cualquier lugar de la cancha.

Esta Selección transita los partidos al ritmo de su presente. Si las piernas flaquean, y están flaqueando, hace correr la pelota.

Y si lo hacen correr detrás de la pelota, como en pasajes ante Egipto, te tira el oficio de sus futbolistas para acomodar las cargas.

Este grupo tiene bien claro que, aunque el fútbol sea un juego manejado por los pies, quien manda en un partido es el que lo interpreta mejor. Y la cabeza de este plantel tiene emoción, pasión y pausa.

Ya sabemos que el miércoles es apenas un partido de fútbol.

Tenemos claro que enfrentamos al rival con el que queremos cruzarnos siempre.

No hay una isla de distancia entre 1986 y hoy, y tampoco no hay islas en disputa. Y no las hay porque son y serán argentinas.

Jugar ante Inglaterra siempre será desafiante. Siempre habrá algo más rondando por los cuerpos y por los corazones.

Está Scaloneta está haciendo un posgrado en resiliencia. Emociona por las formas en las que consiguió sus éxitos desde 16avos de final hasta el reciente cruce de 4tos.

Esta Selección es guapa, está entregada a su gente y llega angelada.

A la espera de los nombres propios que decida Lionel Scaloni, de la recuperación plena de «Cuti» Romero o la aparición de Nico Otamendi, incluso de una posible chance en el once inicial del «Cholito» Simeone… Ya sabemos que será con el cuchillo entre los dientes, que habrá que manejar más tiempo la pelota que los ingleses y que la presión en zona deberá asfixiar.

Sabemos también, como ya hemos marcado en nuestra páginas, que nafta no sobra y paradas para recargar ya no hay.

Se viene otro partido de locos. Afortunadamente los más cuerdos pisan el césped y lucen tres estrellas… Paciencia, Serenidad y Autoestima. Son las estrellas del presente.

Si usted está preocupado por el nivel del último partido de Argentina y por el despliegue físico, imagínese como estará Inglaterra, que vio y sabe que esta Selección Argentina gana de las formas más variadas, ante cualquier circunstancia y salió a relucir en escenarios bien oscuros.

Estoy aterrizando en Atlanta, regreso al sitio donde parimos el juego frente a Egipto y esperando que nazca una nueva ilusión.

La clave no está en conquistar alegría, se trata de conquistar serenidad.

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