A 44 días para que comience el Mundial más grande de la historia, la FIFA decidió sacudir el reglamento con cambios profundos que buscan proteger el espectáculo y a sus grandes figuras.
En una reunión clave del Consejo en Vancouver, el máximo organismo del fútbol mundial tiene previsto aprobar una reforma disciplinaria que revoluciona el manejo de las amonestaciones durante la competencia en Estados Unidos, México y Canadá.
La medida más resonante es la creación de una doble ventana para limpiar tarjetas amarillas. A diferencia de ediciones anteriores, donde las amonestaciones solo se borraban tras los cuartos de final, ahora los contadores volverán a cero en dos momentos: al finalizar la fase de grupos y tras los cuartos de final.
Esta decisión responde a la nueva estructura del torneo de 48 selecciones, que al sumar la ronda de dieciseisavos de final, aumentaba drásticamente el riesgo de que jugadores clave se perdieran partidos decisivos por acumular dos amarillas en un trayecto mucho más largo.
Además, se aprobará una amnistía general para las sanciones que los futbolistas arrastran desde las Eliminatorias. Esta noticia es un alivio directo para la Selección Argentina, ya que permitirá que Nicolás Otamendi pueda ser de la partida en el debut mundialista frente a Argelia, el 16 de junio. Bajo la normativa previa, el defensor central debía cumplir una fecha de suspensión, pero con este «borrón y cuenta nueva», Lionel Scaloni podrá contar con uno de sus pilares desde el primer minuto.
En el plano económico, la FIFA también planea un anuncio histórico: un aumento del 50% en los premios con respecto a Qatar 2022. Gracias a una previsión de ingresos récord que supera los 11.000 millones de dólares, el monto total destinado a las 48 federaciones participantes ascenderá a los 655 millones de dólares. Con estas medidas, que incluyen también debates sobre la denominada Ley Vinicius-Prestianni, la FIFA busca garantizar que el torneo de 2026 sea recordado no solo por su escala masiva, sino por un reglamento más justo y un respaldo financiero sin precedentes para el fútbol global.