El Gobierno nacional prorrogó hasta el 31 de diciembre de 2027 la emergencia del Sector Energético Nacional al considerar que persisten condiciones técnicas y económicas críticas que afectan la prestación del servicio eléctrico. La decisión fue oficializada ayer mediante el Decreto de Necesidad y Urgencia (DNU) 585/2026, publicado en el Boletín Oficial.
La extensión de la emergencia comprende los segmentos de generación, transporte y distribución de energía eléctrica y, según el Ejecutivo, busca garantizar la continuidad y sostenibilidad del servicio mientras avanza el proceso de normalización del sistema.
Entre los fundamentos de la medida, el Gobierno señaló que el sistema eléctrico continúa operando con márgenes de reserva reducidos. De acuerdo con el decreto, durante los picos de demanda registrados en febrero de 2025 la reserva operativa cayó al 4,4%, un nivel considerado insuficiente para responder ante eventuales contingencias.
El texto también advierte sobre el deterioro de la infraestructura. En ese sentido, remarca que más del 60% de las fallas registradas en la red de distribución se producen en alimentadores con más de 25 años de antigüedad y que varias estaciones transformadoras funcionan con niveles de carga superiores al 90%.
Cifras
El Ejecutivo sostuvo además que las principales obras de ampliación del sistema de transporte eléctrico, entre ellas el proyecto AMBA I y nuevas líneas de alta tensión de 500 kV, demandan plazos de ejecución prolongados, por lo que resulta necesario mantener instrumentos regulatorios transitorios.
En el plano financiero, el decreto destaca la mejora en la cadena de pagos administrada por CAMMESA, cuya tasa de cobrabilidad pasó del 48% al 97%, aunque reconoce que aún persiste una diferencia entre el costo real de generación y las tarifas que pagan los usuarios.
Según datos oficiales, a mayo de 2026 los usuarios residenciales con subsidios cubrían alrededor del 24% del costo del abastecimiento eléctrico. Por ese motivo, el Gobierno afirmó que la prórroga permitirá avanzar de manera gradual hacia el régimen de Subsidios Energéticos Focalizados (SEF), con el objetivo de evitar un impacto brusco sobre los sectores de menores ingresos.





