Julio César Ávila, el hombre que mató a Victoriano Almirón, su vecino del barrio República, al golpearlo y provocarle una caída en la que se golpeó la cabeza contra el asfalto, el domingo pasado, amenazó a la mujer que lo vio cometer el crimen. Le digo que si hablaba le iba a quemar la casa y le iba a hacer daño.
La intimidación lanzada a la testigo por el homicida fue dada a conocer por la fiscal Débora Roy Gitto, en la audiencia de formulación de cargos ante el juez de Garantía Nº 3, Marcos Flores Leyes.
Ávila fue imputado por el delito de homicidio simple y su defensor pidió la prórroga de la detención, por ocho días. En ese plazo, la defensa intentará sumar alguna prueba que alivie la carga del acusado. Pero es una tarea ardua: la fiscalía señaló que, además del testimonio de la vecina que vio a Ávila atacar a Almirón, la secuencia de la agresión quedó registrada por una cámara de seguridad.
El crimen ocurrió este domingo 27 de septiembre, alrededor de las tres y diez de la tarde, entre las manzanas 42 y 43 del barrio de la zona oeste de la ciudad de San Luis.
Almirón regresaba a su domicilio junto a su pareja. Caminaban con un carrito en el que transportaban elementos que recolectaban en distintos lugares y posteriormente vendían.
Ávila interceptó a Almirón y, luego de un intercambio de palabras, le dio dos golpes de puño en la cabeza.
Como consecuencia de la agresión, Almirón perdió el equilibrio y cayó sobre el asfalto, donde quedó inconsciente e inmóvil. Minutos después constataron su muerte.
Según la explicación brindada por la Fiscalía, el impacto de la caída habría producido la lesión que derivó en su fallecimiento.
