Son los que se encuentran en depósitos y comisarias debido a que cometieron infracciones, fueron retenidos pero sus dueños nunca los fueron a buscar. Algunos irán a compactación.
El municipio de la ciudad de San Luis anunció que enviará a remate un lote de unas mil motos y sesenta automóviles que se encuentran en dependencias municipales, o comisarias retenidos por infracciones municipales y sus dueños nunca los fueron a buscar.
La disponibilidad a subasta de esos vehículos está amparada en la ordenanza N° 796 sancionada en le año 2018, explicó en declaraciones a Radio CNN San Luis 94.3 Andrés Heredia, secretario Legal y Técnico del Municipio.
El funcionario detalló que hay alrededor de unas mil motos y 60 vehículos de distinto tipo que serán puestos a remate. Y explicó que la “acumulación” de semejante cantidad de rodados se debe a que “en todas las gestiones anteriores nunca se hizo una subasta y cada vez se van amontonando más”. La mayoría de las motos y autos se encuentran aguardando un destino desde hace años en un galpón que el municipio tiene sobre avenida Lafinur y en diferentes comisarías de la ciudad de San Luis.
Para poder concretar la subasta el municipio debió realizar un proceso de “ordenamiento” de cada uno de los vehículos. “Ya enviamos una nota al juez de faltas Alejandro Ferrari. El, a su vez, elabora un informe pormenorizado sobre qué infracción cometieron y el tiempo que se encuentran abandonados, lo reenvía al Ejecutivo y al Legislativo municipal, se publican los respectivos edictos y después se procede al remate”, explicó.
El propio juzgado de faltas debe además decidir el destino de cada vehículo dado que por su estado podrá servir para ser reutilizado o directamente será enviado a compactación. Heredia explicó además que a la Municipalidad le representa un gasto tener los vehículos abandonados ya que hay que destinar personal y recursos para su cuidado.
El remate aun no tiene fecha estipulada y dependerá del informe final del Juzgado de Faltas con el detalle pormenorizado de cada uno de los bienes y su respectivo estado. “Apenas tengamos ese informe, nosotros publicamos los edictos y los vehículos salen a remate”, explicó Heredia.
El funcionario explicó que, como es habitual en estos casos, la subasta será publica “para que toda la sociedad esté enterada” y pueda participar quien tenga interés. Y será el martillero quien pondrá el precio de base a cada vehículo, de acuerdo a las características, antigüedad y estado de cada uno de ellos.
El dinero a recaudar con los remates está estimado en unos 100 millones de pesos y será destinado a las arcas municipales.
