El pastel criollo vuelve a ser fiesta en Quines, con música, memoria y sabor a pueblo

El sábado 27 de diciembre, desde las 21:30, la Plaza Lafinur será escenario de la séptima edición del Festival del Pastel Criollo, una celebración popular que combina gastronomía tradicional, folclore y producción local, con entrada libre y gratuita.
25 de diciembre de 2025

Quines se prepara para una de esas noches que condensan historia, sabores y vida comunitaria. El próximo sábado 27 de diciembre, la Plaza Lafinur será el punto de encuentro para la séptima edición del Festival del Pastel Criollo, una celebración que ya forma parte del verano cultural del norte provincial y que convoca año tras año a vecinos y visitantes.

Desde las 21:30, el festival desplegará una propuesta que va mucho más allá de lo gastronómico. Organizado de manera conjunta por la Municipalidad de Quines y el Ministerio de Turismo y Cultura, el evento combina música en vivo, danzas tradicionales y un espacio dedicado a artesanos y emprendedores locales, que mostrarán el trabajo y la creatividad de la región.

La grilla artística incluye a Rubén Barrio, La Cautana, Qué Cuyano, los Hermanos Lucero y la Academia de Danzas ‘La Candelaria’, en una programación pensada para acompañar la noche con raíz folclórica y espíritu festivo. El cierre estará a cargo de ‘Q’ Plan’, que pondrá el broche final a una jornada cargada de ritmo y participación popular.

Como ya es costumbre, el festival también tendrá sus momentos más esperados: el sorteo y la elección de la reina, instancias que suman expectativa y color a una celebración que se vive en familia y entre amigos. Paralelamente, los stands de emprendedores ofrecerán productos regionales, dulces, artesanías y piezas únicas que reflejan la identidad productiva del norte puntano.

El sabor de una historia compartida

El pastel criollo no es solo una receta: es parte de la memoria cotidiana de Quines y de los pueblos del norte provincial. Durante buena parte del siglo XX fue un alimento habitual entre trabajadores rurales, carreros y leñadores, especialmente en tiempos en que el ferrocarril y las tareas del campo marcaban el ritmo de la vida local. Preparado con picadillo —y, en algunas variantes, con dulce de membrillo o de batata—, era práctico, rendidor y profundamente arraigado a la cultura popular.

Esa tradición encuentra un símbolo claro en la familia Morán, una familia histórica del pueblo, vinculada a la emblemática calle Angosta, que durante décadas conectó el casco urbano con las zonas rurales, los canales, los potreros y las áreas de cultivo. Manuel, Blanca, Lidia, Irene y Mirtha Morán, hoy todos mayores de 70 años, forman parte de esa generación que creció con el pastel criollo como parte de la alimentación cotidiana y de los saberes transmitidos de hogar en hogar.

El Festival del Pastel Criollo recupera ese legado y lo proyecta al presente. No solo celebra un sabor tradicional, sino que pone en valor una forma de vida, fortalece el sentido de pertenencia y genera movimiento cultural y turístico en la región. En Quines, la receta sigue viva, los hornos vuelven a encenderse y la plaza se transforma, una vez más, en el corazón de la fiesta.

 

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