Miguel Cruceño se retiró del Hospital Central ‘Doctor Ramón Carrillo’ este martes. El equipo del centro médico, el Gobernador y la Ministra de Salud lo despidieron con aplausos.
Mario Cruceño, el segundo paciente trasplantado de riñón en la provincia, recibió el alta este martes.
Fue despedido por el gobernador Claudio Poggi, la ministra de Salud, Teresa Nigra, y el personal del Hospital Central ‘Doctor Ramón Carrillo’, el centro médico donde realizaron todo el proceso, la intervención y los estudios pre y postrasplante.
Gracias al procedimiento, Mario dejó atrás 25 años de diálisis, además de un trasplante de riñón fallido, ya que a los 17 años su cuerpo rechazó el órgano que le habían implantado a los 11. Desde ese momento, vivió con diálisis.
“Esta oportunidad que brinda San Luis es una nueva luz de esperanza para todos”, dijo Poggi al respecto de este paso histórico que dio el sistema de salud pública este año, con la realización de los dos primeros trasplantes en la provincia.
Semanas atrás, el Gobernador acompañó al Walter Sebastián Avaca, el primer trasplantado, cuando fue dado de alta. Este martes repitió la visita a ‘El Carrillo’, para saludar y dialogar unos minutos con Cruceño, el segundo paciente que recibió un implante de riñón en la provincia.
Cruceño tiene 41 años, es de Villa Mercedes y hace 25 años que se dializa. Por la enfermedad renal crónica, tenía una mala calidad de vida, que ha compensado con “perseverancia, constancia y unas ganas de vivir enormes”, explicó Poggi, quien sumó: “El trasplante ha traído una nueva esperanza, tanto para Miguel como para otros pacientes con problemas renales. Los médicos y el personal de salud están satisfechos con el procedimiento y confían en que tendrá una buena recuperación”.
Poggi y Nigra visitaron a Miguel en su habitación de internación y charlaron sobre cómo ha llevado la enfermedad y los proyectos que pondrá en marcha de ahora en más.
Después, médicos, enfermeros, personal administrativo y familiares aplaudieron a Cruceño mientras lo trasladaban en silla de ruedas hastad la puerta del hospital, para regresar a su hogar.
“Estamos felices y tranquilos, esperamos 25 años este momento. Desde los 16 años, cuando perdió otro riñón, estuvimos esperando esto, así que gracias a Dios estamos muy agradecidos con el hospital y con el Gobernador”, expresó Alicia, hermana de Miguel.
“Mi hermano tiene un hijo y esposa, siempre ha trabajado, es muy guapo. Esto mejora su calidad de vida enormemente, hace 25 años que dependía de una máquina, pero ahora cambió totalmente su vida”, afirmó Alicia.
“Estamos muy felices por nuestro sistema de salud pública, por los profesionales, por los enfermeros, por todos los servicios que pusieron su granito de arena para que esto, por segunda vez, sea una realidad”, expresó Poggi tras despedir a Cruceño.